Quejas
San Antonio de Areco. Francisco “Pancho” Tapia, vecino que se
jubiló luego de 38 años y diez meses de trabajo, treinta de ellos en el
municipio, expuso sobre el reclamo judicial al que se ve obligado por una merma
sustancial en sus haberes, originada en un error al momento de establecerse su
categoría dentro del plantel municipal.
Tapia, entendiendo que es más que un
error, quiere alertar a quienes estén próximos a iniciar el trámite ante la
Administración Nacional de la Seguridad Social, Anses, a cargo de Diego
Bossio. “Esto es una estafa, a mí me
descontaron por una categoría mayor y me jubilaron por una menor”. A Tapia le consta que no es el único caso,
“quiero que la gente sepa de las estafas que se hacen porque lo que me pasó a
mí le pasó a muchos”.
El error, señala Tapia, generado en
la gestión de Eduardo Jordán al momento de una recategorización, se mantuvo en
la de Estela Lennon, “cuando Estela Lennon me pasa a retiro se siguió cometiendo
el error en la recategorización”. En su
caso, dentro del plantel municipal, “me jubilaron por dos categorías menos a la
que estaba a partir de un decreto de recategorización en la gestión de Jordán”.
El sueldo básico de cada categoría
marca la diferencia, “monetariamente me perjudica porque los básicos cambian:
el de la categoría 7 es de $3741 y el
básico de la 5, $4.100, $400 de diferencia”.
Traducida en su haber jubilatorio, “significa una diferencia de más de
mil pesos por mes”.
Función pública
El eco que Tapia encontró en el
intendente Francisco Durañona no le conforma, como tampoco el que obtuvo de
Diego Rangugni y Agustina Torné, asesor legal y jefa de personal del municipio,
y de Ana Camila Kjaersgaard Lassen, responsable en Areco del Instituto de
Previsión Social. (Kjaersgaard, familiar
del funcionario municipal Lobos, en un caso más de estas redes familiares
extendidas en la administración pública, marcada a nivel local).
Con esta respuesta de los servidores
públicos, “dicen que no pueden hacer nada”, Tapia espera tener éxito ante la Justicia, “esto lo
he puesto en manos de mi abogado”.
En tanto, “esto es un llamado de
atención; uno confía y tiene fe en que las cosas se están haciendo bien pero
hay que controlar porque no es así”. Básicamente, “quiero alertar para que no
sigan estafando a la gente”.
