Presión fiscal y realidad
San Andrés de Giles. Desde la Dirección de Recaudación, José
Bissio, responsable del área, comentó sobre una ordenanza que el intendente
Carlos Puglelli envió al Concejo Deliberante
tendiente a transparentar la realidad de la actividad comercial y de la construcción.
Baja comercial
Ante quienes cerraron una actividad
comercial sin cumplir con dar su baja en el municipio, por el sentido común se
interpreta que fue una decisión no deseada.
“Comprendemos que quien ha cerrado su comercio, en un gran porcentaje,
es porque no le ha ido bien, entonces mandamos al Concejo Deliberante una
ordenanza bastante flexible que permita hacer esas bajas”. El trámite se inicia
en la Dirección de Inspección General.
Además de favorecerse el
contribuyente (“sigue acumulando deuda”), Bissio señala que se apunta a conocer
la realidad, “podremos saber qué comercios tenemos en cada manzana y a partir
de ahí determinar bien cuál es el porcentaje de cobranzas en la tasa de
Seguridad e Higiene”. La realidad
importa, “tenemos un padrón sucio, inflado, que hay que depurar; en este
momento no sé decir cuál es el porcentaje real de cobranza”. El
desconocimiento afecta a las finanzas municipales, “también perjudica al
balance municipal, ya que hay un rubro con la deuda de los contribuyentes, donde
figuran deudas ficticias”.
Construcción
Igualmente, la gestión de Puglelli,
no ajena al déficit habitacional, apunta
a una reducción de lo que la ordenanza
fiscal impositiva llama “derecho de construcción” para las viviendas familiares. El trámite se inicia en la Dirección de Planeamiento. “Generalmente
la construcción se hace a los ponchazos, como se puede, con mucho esfuerzo,
entonces para el empadronamiento de obras, que se pagaba el 2,5%, se va a pagar
un 1,5%”. El porcentaje, sobre los
metros cuadrados de la obra, calculado en $6 mil el costo de cada m2. “En Giles hay muchas obras sin empadronar; la
idea es cumplir con las normas pero hay que advertir la situación por la que se
está pasando; correspondería clausurar pero Argentina no es Suiza; igualmente
de a poco tenemos que ir ajustándonos a la ley”.
Patentes
El cobro de patentes, transferido al
municipio por ley, abarca los modelos 1990/2003, estando exentos de pago los
anteriores al ’90. “Llámese autos,
camiones, acoplados, camionetas, del año 1990 al 2003 inclusive, y recuerden
que con el VTB y seguro tienen el 25% de descuento”, expone Bissio. Dado que
recién hacia mediados de mayo vence la primera cuota, el municipio otorga una
constancia para poder circular, “la constancia permite circular con la última
patente abonada”.
Sobre esta ley que transfiere el
cobro al municipio, Bissio observa que desde hace unos años la decisión del
gobierno de Daniel Scioli es dejar fijo el año ’90 como límite, “así es que año
a año se van sumando autos municipalizados, en 2014 llegamos a unos 2.100
vehículos”.
