Capitán Sarmiento. Los cortes de luz que se registran ante cada
tormenta despiertan quejas en la
ciudad. Ana, desde el barrio La Liga, destacó
que “es una vergüenza, ante el primer viento y la primera gota de agua que cae
éste es el primer barrio que queda sin luz”.
Otra vecina expuso que al
comunicarse con la oficina local le informaron que el corte se debía a un
desperfecto en su domicilio, “hice revisar por un electricista, me dijeron que
había pasado un camión y tirado los cables”.
En su opinión, “nadie da pelota a nada”.
Desde el barrio Fonavi, el vecino
Noriega explicó que “hace dos años que reclamé que los árboles tocan los cables
pero no me dan pelota”. Sin respuesta,
los cortes se suceden, “y se corta en un montón de lados”. Además de atentar contra la preservación de
alimentos, “hay gente que tiene chicos con remedios”, observó el vecino.
La señora de Bernz expuso que ante
su reclamo “nadie le da la bolilla, un 30 de diciembre sin luz, cómo puede
ser”. Lo cotidiano se dificulta en más
de un aspecto, “no hay luz, no hay balanza para pesar pan, carne, nada, todo se
descongela y las cosas que se desperdician, pero cuando llega el recibo, ahí
hay que ir a pagar”.
De Vido
“Palito” Manzini apuntó su
irritación hacia el ministro de Planificación Julio De Vido, “el sinvergüenza
de De Vido no tiene cara de decir que está todo en orden, que hace arreglos,
son unos sinvergüenzas”. Pese a
declamaciones, la luz se corta, “que me diga qué hago con todo lo que tengo en la
heladera y en el freezer”. El origen del problema, entiende, “en dos cables
cortados que hay a tres cuadras de mi casa, y hay una llave rota hace seis
meses, por eso no tenemos luz nosotros”.
Hacer el reclamo al 0800, pérdida de tiempo, “te dicen ‘marque el 3’,
pero se te cagan de risa, no te atiende nadie, y uno no va a putear a una
máquina”. Salvando circunstancias, el
vecino manifiesta sus deseos de buenos auspicios, “buen fin de año y mejor
principio”.
