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domingo, 18 de enero de 2015

Salud. Enfermedad pulmonar

San Andrés de Giles.  En el país se producen más de cinco mil muertes anuales por  Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), y desde la Secretaría de Salud  Diego Schiaffino recomendó estar atento ante la posibilidad de su presencia.  Se trata de una enfermedad que suele estar subdiagnosticada y que es potencialmente mortal, dado que altera la respiración normal.  Más de 1.400.000 argentinos tienen esta patología, pero ocho de cada diez personas la padecen y no lo saben. Si bien no es totalmente reversible, es mucho lo que se puede hacer para minimizarla.


La enfermedad se caracteriza por una limitación progresiva de la capacidad de ingresar aire a los pulmones y esto se manifiesta por síntomas obstructivos como tos,  expectoración, silbidos, dificultad para respirar y mayor riesgo de sufrir infecciones y resfríos.  Al principio suele no producir síntomas pero de a poco se va afectando y limitando la capacidad y función de los pulmones.
La presencia de EPOC se confirma con una prueba de diagnóstico llamada espirometría, que mide la cantidad y la velocidad del aire inspirado y espirado.  Es un estudio sencillo no doloroso y que brinda mucha información.  
Desde el área a su cargo, Schiaffino  recomienda realizar este estudio siempre en adultos a partir de los 40 años,  especialmente si fuman.  Ante cualquier duda, consultar al médico; recordar que “nunca es tarde para adoptar hábitos saludables”.
Y siendo el principal factor de riesgo de padecer la EPOC el tabaquismo, hay que hacer el esfuerzo y dejar de fumar, “hacelo por vos y por los que te rodean; no es tarde para cuidar tus pulmones”.
Golpe de calor
En curso días tórridos, siempre es conveniente tener en cuenta precauciones básicas para evitar el golpe de calor, que puede ser muy grave. Si bien cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor, se debe tener especial cuidado con bebés y niños especialmente menores de 1 año; personas con enfermedades crónicas; niños obesos o desnutridos; personas que tienen la piel muy quemada por el sol; jóvenes que abusan de bebidas con alcohol y de drogas, y las personas mayores.
Hay  que prestar atención a síntomas tales como sed intensa y sequedad en la boca; temperatura corporal mayor a 39º C; sudoración excesiva;  sensación de calor sofocante; piel seca; agotamiento o debilidad; mareos o desmayo; calambres musculares; agitación; dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos; dolores de cabeza; estado de confusión, desorientación.   En los bebés además se puede evidenciar la  piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho y la zona del pañal; irritabilidad  y llanto inconsolable en los más pequeños.
Prevención
Debe evitarse la exposición prolongada al sol o hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación: el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento. Es importante evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso; bebidas muy frías o muy calientes; comidas pesadas.
Con los más chicos, no esperar a que pidan agua; ofrecer continuamente líquidos; vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros; bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia; proponer juegos tranquilos evitando que se agiten; la exposición al sol, especialmente en el horario del mediodía. 
Nunca dejarlos dentro de un vehículo estacionado.
Para todos, siempre mantener los lugares bien ventilados o bien con aire acondicionado; evitar bebidas con alcohol, la actividad física intensa.  Si el golpe de calor ocurre, es importante actuar rápidamente, en primer lugar intentando bajar la temperatura del cuerpo con hielo o con un baño en agua helada.

Además es importante ofrecer agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal); trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado; no administrar medicamentos antifebriles.  No demorar la consulta al médico o acercarse al centro de salud.