PRIMERA FILA - La verdad bien escrita - Alsina 394 (2760) San Antonio de Areco - Buenos Aires - Argentina - infoprimerafila@gmail.com

miércoles, 21 de enero de 2015

Muerte de una niña. Familiares consideran que pudo haber “negligencia”



El padre señala demoras en la reposición de suero de la nena deshidratada
San Antonio de Areco. Una niña de 6 años falleció en el Hospital Zerboni el 1° de enero.  No se conocieron públicamente las causas de la muerte. Se mencionó un virus pero podría tratarse de deshidratación a causa del mismo virus que le generó diarrea. A partir de esta situación se desataron varias situaciones de tensión, ya que familiares de la niña, Shana Sharlin Márquez Nieto, exigieron el traslado de los hermanos de Shana, que también tenían los mismos síntomas. 


Parte de la población quería información precisa del posible virus para saber si debían estar en estado de alerta. No señalan culpables, pero el papá de Shana mencionó demoras en la reposición del suero de la niña.
Los primeros síntomas
El padre de la nena, conocido como Charlie, de origen peruano, relató lo sucedido. Los primeros síntomas de esta patología los padeció su hijo menor, el sábado 27 de diciembre, la esposa de Charlie le mencionó que el bebé tenía fiebre, le administraron la medicación habitual para controlar la fiebre y le dieron un baño, a continuación comenzó con diarrea y vómitos, por lo que la madre llevó al pequeño al Hospital, donde señalaron una posible gastroenteritis y deshidratación consecuente, por lo que lo internaron. Luego de un tratamiento, en el que se incluyó la administración de suero, el bebé fue dado de alta con la recomendación de  que consultaran inmediatamente si reaparecían los síntomas. También alertaron sobre la posibilidad de que pudieran contagiarse las dos hermanas del niño, que hasta ese momento no evidenciaban ningún malestar.
El 31 de diciembre a la tarde Shana manifestó dolor de cabeza por lo que su madre le recomiendó acostarse, más tarde comenzó con algo de fiebre y diarrea. Charli despertó el 1° de enero y encontró a su hija mayor con mucho calor, aunque sin fiebre, la diarrea continuaba, la notó decaída todavía en las primeras horas de la tarde. Se dedicó a armarles la pileta y al regresar al interior de la casa, alrededor de las 16, notó a Shana “muy mal”, por lo que decidió llevarla al Hospital, la nena le señaló que no podía caminar. Decidió llevar también a su segunda hija para que un médico las atendiera a las dos. El profesional señaló que las niñas estaban deshidratadas, e incluso veía un cuadro peor en la segunda. “Tenía los dedos morados, también los labios y la lengua, estaba muy pálida (…) le ponen suero, me dicen ‘vamos llevando a esta y ahora le ponemos a la otra’, hablaron con tanta tranquilidad que no pensé que era grave, ‘con esto va a levantar’ me dijo el médico”.
“Estaban muy frías”
Charlie sentía preocupación porque no veía bien a Shana, pero confiaba en que todo saldría bien. “Las dos nenas estaban muy frías, la mayor peor, le querían controlar el ritmo cardíaco colocándole ese capuchón en el dedo pero no podían porque tenía los dedos muy fríos”. Cuando nota que el suero de Shana se termina, se dirige en busca de una enfermera para que lo repusiera,  “me dice, ‘no puedo porque es mi cambio de turno’, pero su compañera ingresante en ese momento lo haría. Como se demoraba,  Charlie regresó al office para repetir su pedido, “me dijo, ‘¿me esperás que hago mi ronda? Termino y le cambio el suero’, se expresó con tanta tranquilidad que no me pareció grave el estado de la nena”.
Mucha demora en cambiarle el suero
Finalmente la enfermera llegó a la habitación, realizó varios controles, entre ellos intentó chequear el ritmo cardíaco. “no pudo porque el dedo seguía muy frío, me dice, ‘ahora termino el control y vengo a cambiarle el suero’. No se lo cambió”. Charlie se asomó al pasillo pasado un momento para ver si regresaba la enfermera y la observó hablando con un hombre vestido con un ambo verde, no pudo decir si se trataba de un médico, “me vio parado ahí”. Cuando llegó su esposa al Hospital, Charlie le relató todo lo sucedido y ella le pidió, “andá a apurarla” para el cambio de suero, la enfermera seguía su conversación, “pasé por el medio de ella y el hombre, volví, y ella seguía sin reaccionar”.
El peor desenlace
Al regresar a la habitación su esposa le pide que vaya a comprar pañales grandes para las nenas debido a la diarrea que tenían, también agua, “cuando me fui todavía no había venido la enfermera”, al regresar se encontró con la habitación llena de personas, “había enfermeras, otros médicos, mi esposa lloraba porque la nena deliraba (…) trataban de encontrar otra vía para ponerle más suero o antibióticos (…) al rato viene Marcelo Vigil –pediatra y director del Hospital-  y me dice que la van a trasladar, “le iban a sacar una radiografía de abdomen primero, cuando entran para sacársela la nena empieza a convulsionar, no podía creer lo que veía, parecía una película de cuando tratan de reanimar a una persona, ahí me empecé a hacer a la idea (de que estaba grave)”.
“Al rato viene el doctor serio, me destrocé, le dije ‘no me lo diga, no me lo diga’”. Además de comunicarle el fallecimiento de la niña, le informaron que trasladarían a la otra pequeña al  Hospital Interzonal de Agudos de Pergamino “para que no le pasara lo mismo, ‘allá tienen lo necesario’, dijo”. Charlie manifiesta que al escuchar eso no pudo pensar nada, pasadas las horas y ya en Pergamino comenzó  a darse cuenta de que no había cuestionado  por qué no habían entonces trasladado antes a Shana, y que tampoco había informado del retraso de las enfermeras en el tema del suero. “En Pergamino la internaron en terapia intensiva. Le hicieron los análisis correspondientes, no salió nada”
“Negligencia de parte de médicos y enfermeras”
Familiares de Charlie exigieron al director Vigil el traslado del bebé también, desesperados por lo que había sucedido, consideran que hubo “negligencia de parte de médicos y enfermeras”. Señala otro dato, que debió firmar el parte de defunción en blanco, “sí o sí me dijeron, porque Vigil se había ido de vacaciones y no lo había llenado, se lo dejó encargado a Yupanqui”.
Charlie agradece a docentes, amigos y a tanta gente que se acercó a darle un sostén, cuenta que había decidido que la familia se mudara a Perú el 15 de diciembre, pero Shana no quería irse de San Antonio de Areco, por lo que al verla triste finalmente había desistido de la idea de mudarse, “mi nena nunca se quiso ir de acá, yo no sabía por qué se quería quedar, ahora lo entiendo, es por tanta gente buena que hay acá, ella se sentía muy cómoda, muy querida, recién ahora la entiendo”.