¿En dónde están las políticas de salud
pública?
San Antonio de Areco. La problemática de los perros en la calle
sigue sin solución. Los vecinos se preocupan cada vez que pasan por
determinados puntos de la ciudad por posibles mordeduras o ataques de los
caninos que fervientemente cuidan la plaza, el Tokio, la Esquina de Merti, el Banco Provincia, la calle Arellano, entre
tantos otros lugares. En su momento se había manifestado desde el área de Producción y Ruralidad que los animales abandonados
comprende la salud pública y “es el municipio el que define las políticas a
seguir”. Entonces, el trabajo al respecto ¿en dónde está?
La población canina va en aumento,
no solo los abandonados sino también los de familia que suelen caminar
libremente y algunos son de temer. En cuanto a las castraciones se había
expresado en su momento que “son y deben ser política de la Municipalidad que
apunta a que no haya un descontrol de animales en el pueblo pero, no existe un
derecho adquirido a que las castraciones sean gratuitas”. Igualmente se buscaba
generar un canal, para la gente que realmente lo necesite pudiera hacerlas sin
costo “pero el que tenga recursos deberá abonarlo, porque no se puede cargar
sobre el erario público los gastos de la mascota de un vecino con recursos”,
explicó Pinedo.
Se recordó que es responsabilidad de los particulares
hacerse cargo de sus animales, deben vacunarlos, alimentarlos y controlar que
no anden sueltos por la calle. “Para esto implementamos la identificación del
perro y su dueño con una fuerte campaña sobre la responsabilidad y su
ejercicio”. Hasta el momento no ha habido cambios. Es ya parte del paisaje
arequero los perros juntos a turistas o vecinos en las esquinas de locales
disfrutando de un aperitivo.
Un tema que Pinedo consideraba aún más grave, eran los
episodios de mordidas por el cual había que llevar a cabo un procedimiento
complejo. “Estamos tratando de destinar recursos para que haya un lugar físico
para tratarlo. Hoy estamos dependiendo mucho de la interacción con el Hogar y
es virtuosa, por eso, queremos darle una institucionalidad con convenios
formales y con un espacio mejor desarrollado”, manifestaba.
En su momento, Graciela Vélez, quien
estuvo a cargo del Hogar Canino por más de 30 años, le pidió a la gente que
ayudara a la nueva gestión del mismo y que se siguiera luchando para que el Municipio haga castraciones continuas,
masivas y gratis “única manera de controlar la superpoblación de animales”.
Es imprescindible
que se lleve a cabo un trabajo de concientización, además de castraciones. Que
se hagan responsables los que son responsables del tema para evitar situaciones
vividas en otras ciudades como ataques a niños, a quienes caminan o circulan en
bicicleta. Incluso se evitaría la matanza por envenenamiento como sucede en
otras localidades.
