San Andrés de Giles. El municipio colocó en plaza San Martín, en
la esquina de Rivadavia y Belgrano, el primer par de recipientes para desechar
material orgánico e inorgánico. Esto,
gracias a un acuerdo que en su momento el municipio celebró con la Escuela de Educación Técnica Nº 1
Jorge Maciel para su colocación en espacios públicos, en una acción más tendiente a avanzar hacia
una mayor conciencia ecológica.
El secretario de Gobierno Tomás
Arriondo explicó que la iniciativa de la Escuela Técnica suma al trabajo que se
hace desde la Secretaría de Producción y Medio Ambiente y de un grupo de apoyo
en el fin de una comunidad saludable. “La
instalación de estos tachos sirve para concientizar; Marcelo Larroque, director de la Escuela
Técnica, y sus alumnos son los actores
principales y a quienes tenemos que copiar”.
Quienes trabajan en la cinta transportadora de la planta procesadora de
residuos sólidos urbanos están entre los primeros beneficiados. “Se simplifica
el trabajo diario de separar que se hace en la planta procesadora”. Se requiere compromiso, “tenemos que tener el
compromiso de toda la comunidad; hoy arrancamos con estos dos depósitos que en
el futuro vamos a multiplicar. Hoy, en
nombre del intendente Carlos Puglelli que está en la ciudad de La Plata, les
agradecemos y nos comprometemos a seguir trabajando conjuntamente”, manifestó
Arriondo.
En tanto, Larroque observó que la
idea surgió de una reunión que mantuvo con el intendente y con el coordinador
de Producción y Medio Ambiente, Sergio Romanello. “Nos invitaron a participar en una campaña de
residuos, ahí nació la campaña gráfica que se mostró en un acto en la
Municipalidad bajo el slogan Ayudemos
a cuidar nuestra ciudad. Recicla – Reusa – Reduce”. Allí se vio la necesidad de que hubiera tachos en las plazas y espacios públicos, “la
Escuela fue haciendo diseños y así surgieron del trabajo de los chicos, de 4º a
7º año, y de los docentes”.
Sobre los colores elegidos para los
recipientes, (negro para lo orgánico y verde para lo inorgánico) Romanello dijo
“no es algo arbitrario, seguimos los pasos de la Provincia y de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires que utilizan estos colores. La idea es educar en una
misma línea sobre la recolección diferenciada de residuos en domicilios, porque
nosotros apuntamos a ese objetivo final, entonces lo importante es que formemos
políticas de Estado”.
José Luis Ponti, ingeniero
forestal del municipio, explicó que “en el tacho verde que
dice inorgánico se puede arrojar todo lo que tiene valor de
reciclado, como vidrios, plásticos, papeles que vengan secos, no mezclados con
otros restos, que no vengan sucios; y en el tacho de color negro que
dice orgánico puede arrojarse todo lo que no sirve para
reciclado. Ésta es la primera clasificación que proponemos, seguramente a
medida que ganemos en experiencia vamos a especificar mejor”.
