San Andrés de Giles. La Asociación
Discapacitados en Acción inició este año en su sede un taller en el que elabora
panes, pizzas, bizcochos, budines, pastas, y en estos días la panadería se vio
beneficiada con una remesa de harina donada por la Peña Roja Daniel
Bertoni. Al momento de efectuarse la donación,
Miguel Mendoza, presidente de la peña, y Manuel Camargo, de ADEA, comentaron
sobre la realidad de sus entidades.
Mendoza explicó que la Peña trata de
cumplir con el propósito de quienes auspiciaron su creación hacia el 2002, “quienes
la fundaron decidieron apadrinar a ADEA y esta ayuda de hoy es posible gracias
al grupo de chicos jóvenes y entusiastas que nos acompañan”. La cantidad donada, 250 kilos, “no es mucho
pero es un lindo empuje para elaborar cosas ricas y que al venderlas son un
ingreso a la institución”. El taller de ADEA
le resulta encomiable, “la verdad que es un lujo cómo está, todo prolijo, nuevo, limpio”. Igualmente, marca Mendoza, el accionar de la
comisión que preside Camargo, “se nota el empeño que ponen los integrantes;
realmente es para felicitarlos”.
Sobre el accionar de la peña,
Mendoza explica que el propósito es acompañar a su equipo, Independiente, en
cada instancia, “vamos a la cancha y disfrutamos, pero también nos gusta
colaborar con esta entidad”.
Camargo, agradecido por la donación, observó que hasta
principio de 2015 cubrirá la necesidad del taller, que funciona dos veces por
semana. “La intención nuestra es crecer
así que estamos viendo el próximo año funcionar más horas para aumentar la
producción”. La iniciativa tuvo buena
respuesta, “la gente de Giles cree en nosotros, en ADEA, en los chicos y compra
nuestros productos”. Aumentar la producción requerirá en principio
mayor personal, “estamos analizándolo con
la comisión porque algunos de nosotros veníamos ayudando en forma ad
honorem, pero nuestras obligaciones nos impiden mayor disponibilidad”. Si bien
la oferta ya es variada, “la idea es seguir incorporando productos”. Felizmente, se experimenta acompañamiento de
otras entidades, y siempre las donaciones son bien recibidas. Entre las últimas, de la Sociedad Rural y de
un molino harinero de la zona. La
elaboración atenderá lo que se consume en este periodo del año, siendo el punto
de venta la sede de la entidad, sobre calle Soulet. “Nos gustaría recaudar ingresos para el
mantenimiento de la institución, siempre hay cosas que hacen falta”, destacó
Camargo.