Los delincuentes se manejaron
mediante un llamado telefónico
San Antonio de Areco- El sábado 29, alrededor de las 00.30, Olga
Fasani, esposa de del contador Eduardo Abé, recibió un llamado telefónico,
escuchó una voz femenina que sonaba como una de sus hijas, la cual desesperada pedía que Olga hiciera todo
lo que le dijeran porque se encontraba en una mala situación.
Se trató de un caso conocido como secuestro virtual, y como sucede
en situaciones similares los delincuentes pidieron una suma importante de
dinero. Entre el nerviosismo y la aflicción Fasani asumió que quien hablaba era
su hija, y ante el requerimiento para recuperarla sana, entregó dinero y joyas
de valor sentimental, además del monetario.
El modus operandi fue el
ya conocido donde la víctima tuvo que depositar el botín en una bolsa de
residuos y dejarlo en determinado lugar, de donde lo recogen los delincuentes
amparados en la oscuridad. Además en estos casos le exigen a la persona que
está siendo extorsionada no cortar la comunicación.
Olga Fasani no pudo o no supo diferenciar entre lo que podría ser el
secuestro virtual de una de sus hijas y un llamado por secuestro real de tal
manera que entregó todo lo que pudo de lo exigido por los impostores, (no
trascendió la cifra).
Luego de finalizada la estafa, la familia Abé se enteró que ninguna
de sus hijas había resultado víctima de delito alguno.
Un mal momento y la pérdida material, fue lo que hubo de lamentar.
