San Andrés de Giles. El anegamiento por las copiosas y recurrentes lluvias registradas en la zona, más agua que provino de campos ubicados al sur de la ruta 7, generó en esta ciudad la evacuación de muchos vecinos, quienes ya desde el domingo 2 amenazados o con agua en el interior de sus viviendas, resolvieron en la noche del lunes cortar la ruta 7.
El corte, que los vecinos extendieron por unas horas, se levantó tras la intervención de una maquinaria municipal que efectuó un zanjeo, el cual permitió el escurrimiento del agua. Esto, ante la presencia del secretario de Gobierno Tomás Arriondo, quien hizo frente a los vecinos inundados y a los irritados automovilistas que veían obstaculizado su paso, y tras asumir que la empresa José Cartellone, a cargo del ensanche de la ruta 7, no enviaba una retroexcavadora que le había anunciado al intendente Carlos Puglelli ante su pedido reiterado de intervención para salvar la emergencia. La empresa actuó a partir de la mañana siguiente, enviando personal con maquinaria para abrir más zanjas, cortar el pasto y analizar el modo de encauzar el agua hacia el arroyo Giles.
Pese a zanjeos previos, resultaron muy afectados los barrios San
Francisco y San Bernardo, al sur de la ciudad; al igual que la zona de Rawson y
el arroyo, la prolongación de la avenida Scully y el camino entre Giles y
Azcuénaga, cortado en dos oportunidades.
La situación en las localidades
estuvo bajo control a excepción de Cucullú y Azcuénaga, con cuatro familias cuyos
integrantes debieron ser evacuados por unas horas al Centro de Integración
Comunitario del barrio Gracias a Dios.
El municipio estableció un plan de emergencia para distribuir
arena y agua potable, para el cual contó con colaboración de Bomberos
Voluntarios.
