San Antonio de Areco. Liliana Cosso, relató su experiencia
con el juez de Paz Miguel De Angeli Schwack, a partir de los trámites que debió
hacer por su separación ocurrida en 2011, en un primer momento recibía un muy
buen trato del funcionario, quien la recibía con asiduidad en su despacho,
“siempre me apoyó, siempre bien, me decía que yo era joven, linda, empezamos
una relación de amistad más que nada (…) yo estaba muy bajoneada”.
Cosso cuenta que en una
oportunidad el Juez la visitó en su casa, con el objetivo, según le señaló, de
saber cómo se encontraba y de ver las condiciones en las que vivía, “yo pasé
muchas cosas feas en esos días”. Al poco tiempo repitió la visita y allí “me
comenta que existía una finca en San Pedro donde le gustaría que fuéramos (…)
yo eludí su pregunta. Después de eso pasaron unos días y mi situación empezó a
complicar, no me atendía en el Juzgado si no iba con el abogado, su actitud fue
distinta, sentí que no tenía apoyo de nada”.
Roxana García presentó
otra queja hacia el Juez, relacionada también con un divorcio complicado, en
una audiencia en agosto de 2013 “trató a mi hijo de depravado”, relató que se refirió en esos términos al
joven, menor de edad, a quien el funcionario adjudicó un video que había
recibido por mail, y que, según García nunca le permitió verlo a ella ni a su
abogado, “yo sentí que estaba tomando partido para un lado”, ya que sus
sospechas eran que el video había surgido de su ex marido.
Ambas están patrocinadas
por la abogada Verónica Peoli.
PRIMERA FILA intentó
entrevistar al juez de Paz Miguel De Angeli Schwack, pero en tres ocasiones
desistió de brindar testimonio tanto sobre el caso Mercante como las denuncias
por parte de las mujeres

