San Antonio de Areco. Gustavo Girola, segundo jefe del Cuerpo de Bomberos, destacó la importante lluvia caída en toda la Cuenca del Río Areco, que terminó en este nuevo desborde del Río, “de una magnitud bastante severa, unos 1200 evacuados”.
La tarea de Bomberos se
vio complicada en la madrugada del martes 4, ya que algunas de las personas que
se negaron a abandonar sus casas durante el lunes, cambiaron de opinión en la
noche al bajar mucho la temperatura, “nos solicitaron salir de los barrios
Amespil y Canullo, se nos complicó un poco porque los rescates nocturnos son
muy peligrosos, sumado a las condiciones en que estaba el Río”.
Además de los rescates,
tuvieron a su cargo la tarea de llevar agua y suministros a quienes habían
permanecido en sus casas inundadas. Bomberos mantuvo guardias rotativas del
personal para estar disponibles continuamente, “siempre bien dispuestos”,
aunque, señaló, debieron compartir esta tarea y la que cada uno realiza para
vivir, “somos voluntarios”, recordó.
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