Capitán Sarmiento. En ejecución operativos de tránsito en distintos puntos de la ciudad, Eduardo Doré, a cargo de la Dirección de Seguridad y Tránsito desde el 22 de octubre pasado, comentó sobre aspectos de la cuestión. Sin ser fácil el control, en llevar adelante los operativos en todo el partido se actúa en sinergia con toda la fuerza policial. En este desenvolvimiento, se incautan vehículos que circulan fuera de la reglamentación, resultando algunos con pedido de secuestro activo. “Los operativos están dando su fruto”, señaló Doré.
Asumida la tarea que le encomendó el
intendente Oscar Ostoich, hay mucho por hacer,
“soy un tipo de trabajo y de política no
hablo; haré el trabajo de ordenar el tránsito, que está muy desprolijo, lo
mejor que pueda”. La prioridad,
“disminuir la accidentología vial, y para esto trabajar en crear conciencia
comunitaria”. Sucediéndose los
accidentes en la ciudad, mayormente de motos con vehículos de mayor porte, por
ordenar hay mucho, “falta de casco y documentación, seguro, exceso de velocidad,
de noche sin luces, a contramano, ni siquiera el respeto al semáforo”. Los operativos incluyen control de
alcoholemia en puntos estratégicos, “esto lo vamos a hacer permanentemente”. Básicamente,
“hay que entender que cumplir con las
normas de conducir es en bien de la comunidad; hay en circulación un montón de
conductores que debe convivir respetuosamente, cada uno con su documentación y
atendiendo las medidas de seguridad, todos cuidando la vida de uno y de otro”.
Ejemplo
Doré advierte que experimentar roces
al ejercer el control con quienes tienen como regla la actitud desaprensiva, si
bien no sorprende, “es muy triste”. Más,
si se trata de quienes desde la función pública debieran dar ejemplo, como ya le ha tocado experimentar:
días pasados, hubo quien reaccionó mal al ser interceptado su hijo menor de
edad, cuando circulaba en moto sin casco y la requerida documentación. “Su padre se hizo presente en el lugar con
agravios muy baratos hacia el personal, también después se sumó su esposa y
también la cuñada, otra funcionaria política”.
El episodio, lamentable, “un escándalo muy barato que no le sirve
absolutamente a nadie; con especulaciones sobre persecución política para las
que no hay lugar alguno; una situación muy desagradable”. La visión del menor, alarmante, “que era hijo
de un concejal y que por tal motivo tenía inmunidad”. Y lo peor, “la falta de respeto de esos padres
hacia el personal, que le estaba cuidando el hijo, frente a su propio hijo,
cuando tuvieron que haber demostrado todo el respeto hacia la ley, frente a la
cual todos somos iguales, y más si se es funcionario”.
Cumplir con el control corresponde,
“hay que tomar conciencia; observo muchos chicos circulando en moto, es
preocupante, después nos agarramos la cabeza cuando nos llaman del
hospital”.
Multa
En caso de cometer la contravención
un menor de edad, el pago de la multa corresponde a los padres o responsables
legales. El monto a aplicar, según la
ley provincial 13.927 de 2009, está establecido por el valor del litro de nafta
(entonces, a $3,20), desde un mínimo de cincuenta litros a un máximo de cinco
mil según la contravención, ajustado el precio. “Y hoy el litro cuesta $13,20; una multa puede
ir de los $700 a los $13 mil; y la nafta sube continuamente”, observa
Doré. Y hasta que no se abone la multa,
“el vehículo queda en el depósito”. Esto si la contravención no implica arresto.
Desde su experiencia y formación, Doré comprueba que “los accidentes se
producen primero por imprudencia, y después por negligencia o impericia”. Aplicándose
los controles, “está comprobado que el nivel de accidentes baja”.
