Capitán Sarmiento. El intendente Oscar Ostoich entregó 29 escrituras a propietarios de viviendas, y lo hizo a principios de semana en la Cámara de Comercio junto a su secretario de Gobierno David Defelipe y el funcionario responsable de Gestión Notarial de la Subsecretaría de Tierras, Urbanismo y Vivienda del Ministerio de Infraestructura bonaerense, Gastón Martínez.
En uso de la palabra, el funcionario
expresó que la entrega de escrituras, enmarcada en el propósito de dar
cumplimiento a la ley 24.374, exige ciertos pasos. “Esto se sostiene por el
Colegio de Escribanos, y aprovecho para agradecer a la escribana Sonia
Escudero quien está a cargo aquí en
Capitán Sarmiento; después en municipios como éste, que colaboran con su
accionar, y después con la Subsecretaría de Tierras, Urbanismo y
Vivienda”. Regularizada la situación,
“es para felicitarlos, ya tienen los beneficios de la seguridad jurídica pero
esto también trae acarreado responsabilidades: el intendente va a poder cobrar
la tasa municipal”. Martínez explicó que
el beneficio apunta a quienes pueden
demostrar la ocupación pública, pacífica y continua con anterioridad al 2005.
“El inmueble a regularizar tiene que estar edificado y ser el destino principal
casa habitación única de personas físicas, no jurídicas, de ocupación
permanente”. Si bien esta posibilidad
no se da en todos los municipios, Martínez destacó que “estamos haciendo todo
lo posible para llegar a todos los municipios bonaerenses; donde hay un
problema de irregularidad dominial serio es en el conurbano”.
Ostoich indicó el inconveniente en
esta ciudad para regularizar la documentación, dado que en una gran mayoría se
trata de propiedades anteriores a la autonomía del partido, en 1961. “En general son propiedades muy antiguas, con
algunas de esas escrituras registradas
en Arrecifes, en la época en que Sarmiento pertenecía a Bartolomé Mitre,
entonces hay mucha documentación que encontrar”, explicó Ostoich. Como sea,
“las propiedades están y hay que ver cómo
regularizar su documentación para llegar al fin a la escritura; no es
fácil pero lo estamos consiguiendo, estamos para resolver el problema a la
gente”. Por lo pronto, “son veintinueve
problemas menos que tenemos, y si Dios quiere en los próximos meses
resolveremos más”.
Mabel, una de las vecinas que
recibió la documentación, manifestó su satisfacción, “me siento feliz, mi hija
ya no está pero es para sus hijos, ellos ya tienen su casa, nadie los va a
sacar de ahí”.
