El
coordinador del sito Areco Alerta
afirma que hay que “poner el hombro” ante la situación
San
Antonio de Areco. Ante la nueva ola de robos que
se suceden en la localidad, y que incluye delitos de distintas modalidades como
el ingreso en comercios a través de los techos o forzando puertas con sistemas
de seguridad, robos a viviendas y asaltos a mano armada a kioscos y almacenes,
Jorge Garay, coordinador de la página de Facebook Areco Alerta, señaló que, lamentablemente ha cambiado la “calidad”
del delito desde la ola anterior que se dio en Semana Santa de 2013, “son
hechos más profesionales”, afirmó.
Comparó los “escruches” de aquella
Semana Santa, es decir el ingreso a comercios o viviendas en ausencia de los
propietarios, con los nuevos casos, “ha empeorado, ahora no son solo nuestros
chicos que generalmente tienen problemas de adicciones, son bandas
profesionales capaces de ingresar por los techos, cortar alarmas”, y
ejemplificó con los robos a Taddeo Deportes, Vinoteca 45, Legacy, Pagofácil.
“El delito muta por eso hemos visto un aumento en su calidad”.
Garay considera que es un momento
“para poner el hombro aunque somos muy críticos de la Gestión, de ahí que le
hicieron algunas propuestas a la Secretaría de Justicia y Seguridad, como que
las cámaras que existen no queden fijas en un lugar sino que se vaya definiendo
su ubicación de acuerdo al mapa del delito del momento.
Ojo
entrenado
Cree que Areco necesita unas 25
cámaras y, algo fundamental, que quienes las monitoreas estén capacitados para
reconocer actitudes predelictuales, es decir acciones, posturas, que delatan a
un sospechoso, de ahí que en casi todos los centros de monitoreo se incluya a
un policía retirado, que tiene “un ojo entrenado” en ese sentido.
“Si querés agarrar a los
delincuentes tenés que tener un recorrido de policías de civil”, indicó. El
patrullero genera sensación de seguridad al vecino, además debe servir para que
los efectivos realicen observaciones en actitud preventiva. En casos de una
banda profesional, Garay mencionó que muchas veces para cometer el robo, los
delincuentes observan el recorrido de los patrulleros.
Acerca de la suficiencia o no de
los dos puestos de vigilancia que funcionan los fines de semana en los accesos
de Ruta 41 y Duran, y en Smith y Alvear, manifestó, “es mejor que estén a que
no estén, da otra imagen (…) la realidad es que en seguridad no podés saber a
priori si tu dispositivo de seguridad es efectivo, hay que esperar un tiempo,
como con los tratamientos médicos”, de todos modos cree que “no alcanza con eso
porque no son las únicas entradas al pueblo. Además los delincuentes pueden
venir con un vehículo legal”.
No acuerda con la idea de reducir
el número de ingresos a la ciudad como modo de prevención, “si cerras tenés que
efectuar un control muy fuerte en los lugares donde dejás abierto. Genera el
efecto contrario, la gente se enoja por esos cierres, además me parece que no
es lo central. También entiendo que es un año electoral y hay que darle una
respuesta al vecino. Cada vez que hubo una ola delictiva hubo una respuesta del
Gobierno, pero no veo beneficioso el cierre de calles desde el punto de vista
técnico y sí un inconveniente para los vecinos”.
Cree que Areco tiene, no quizás un
plan de Seguridad, pero sí una reacción política en ese sentido, “evidentemente
están haciendo cosas ante una situación que los estaba desbordando”, ve una
respuesta al pedido de los vecinos. Señaló que si bien desde Areco Alerta
“estamos en las antípodas de la metodología e ideología de este Gobierno, hoy
decimos que tenemos que acompañar el esfuerzo que está haciendo no solo el
Municipio sino también la sociedad, hemos perdido la tranquilidad”.
