Boqueteros
en acción
San Antonio de Areco. La mañana del lunes 6 golpeó duramente al
comerciante Ruben Del Castello,
propietario de la perfumería El Rincón, Alsina entre Alem y Alvear, ya que al abrir su local encontró que en
algún momento del fin de semana ladrones boqueteros se habían llevado toda su mercadería, mucha
que aún no había pagado, provocándole pérdidas enormes que le resultará muy
difícil afrontar.
Este nuevo robo se da
dentro de una ola que comenzó hace un tiempo ya con el robo por los techos a El
Águila, Vinoteca 45, luego el ingreso a locales como Taddeo Deportes, Pago
Fácil, Legacy, el forzar la entrada a
domicilios como el que sufrió el vecino Esteban Cvitanic sorprendido mientras
dormía, y los continuos asaltos a mano armada en almacenes y kioscos.
Del Castello relató que
los ladrones ingresaron por la casa cercana a su local, de la familia Méndez,
que está abandonada, “con la puerta siempre abierta (…) el error mío fue no
llamar a los dueños o quien la tenga en alquiler para que la cerraran, siempre
pensaba que en cualquier momento entraban por ahí a lo de Roulet o a mí a
través de un boquete”, su temor se hizo realidad.
“Un
boquete en Areco”
El comerciante no podía
creer lo sucedido durante esa mañana que habló con PRIMERA FILA, ”te das
cuenta, un boquete en Areco”, decía asombrado, “te das cuenta cómo estamos
viviendo, y esto recién empieza”, auguró.
Los ladrones abrieron un
boquete que dio detrás de la heladera, a la que debieron correr para ingresar,
“esto está planeado, alguien vino y midió los pasos hasta el fondo. Me robaron
todo, las carteras y valijas Tropea, los perfumes importados. Mucha mercadería
que trajimos del Congreso Internacional de la Fragancia en Rafaela, y está todo
a pagar, no sé cómo lo voy a pagar”. Evalúa la pérdida en unos 500.000 pesos,
“mucha plata para un laburante, esto me corta las manos”.
“La
seguridad que pongas no basta”
Le dejaron un panorama
desolador, “dieron vuelta todo, se llevaron plata. Parecía Kosovo ahí adentro”.
Los vecinos no escucharon nada sospechoso, sí el andar por los techos en la
zona frente a Legacy, y llamaron a la policía.
“Me tocó a mí”, dijo indignado, una situación que comentan entre
comerciantes de la zona, “piensan mañana me toca a mí, todos a la defensiva. La
seguridad que pongas no basta”.
Si bien señala que muchos
se quejan contra la policía, él cree que el problema es la Justicia y una forma de gobernar, “Los agarran y los jueces
los sueltan”. Siente que existe una
desprotección o desinterés hacia lo que le sucede a la gente.
De todos modos considera
que si se repiten los robos en determinada zona sería una buena medida que
patrullaran de civil en un vehículo sin identificar. “No sé por qué no lo
paran”, dijo de la continuidad de robos.
“Un
pueblo de cagones”
En cuanto a la marcha
pidiendo por seguridad que se dio en Areco, expresó, “somos un pueblo de
cagones, por eso nos pasa lo que nos pasa, 20 mil personas deberíamos haber
ido”.
.jpg)