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jueves, 30 de octubre de 2014

Candelaria, “uno termina siendo el médico de toda la familia”

Primera infancia
Capitán Sarmiento.  Noelia Candelaria, médica pediatra y neonatóloga, comentó sobre aspectos de su específica formación.  Recibida en la Universidad de Buenos Aires, con residencia primero en el hospital San José de Pergamino y luego en la Maternidad Sardá, Candelaria observa que el nacimiento  involucra a toda la familia. “Hay mucha ansiedad en abuelos, papás y en las mamás, sobre todo cuando son  primerizas; en el proceso que están viviendo uno termina siendo médico de toda la familia”.  La ansiedad es esperable, “uno obtiene el título de padre o madre cuando el niño nace”.  

Si bien el cuidado hacia la criatura por nacer corresponde al ginecólogo (“advierte a la embarazada  sobre el cuidado de no consumir cigarrillos, alcohol u otras drogas, que no son recomendables ni en pequeñas dosis”), Candelaria explica que su intervención como neonatóloga llega al momento del parto, “soy quien atiende al niño cuando nace y hasta el mes de vida”.  Antes con el ginecólogo y luego con el pediatra, “tenemos una muy buena comunicación entre los colegas”. 
Amamantar
Desde las tres especialidades, se insiste en amamantar, “siempre tratamos que la mamá dé la teta, es fundamental, es el alimento más sano, más nutritivo, el más económico, está siempre a la temperatura justa, siempre disponible”.  Sobre todo, “la mamá a través de la teta  transmite sus defensas y esto los protege de un montón de enfermedades; es muy importante sobre todo en esta época donde hay tanta virosis y también en el verano ante el riesgo de diarreas”.  La protección frente a las enfermedades sobrepasa la infancia, “los protege ahora cuando son bebés y también para el futuro; yo adhiero a lo que aconseja la Organización Mundial de la Salud, si es posible amamantar hasta los dos años”.  Si por alguna razón la mamá no puede amamantar, se recurre a leches formuladas, “se asemejan bastante pero nunca van a igualar la leche materna”.
En el crecimiento, el apego hacia la criatura debe medirse, “no conviene que el bebé duerma con los padres, debe dormir en su cuna, primero porque el riesgo de asfixia está, y después para que aprenda a ser independiente, y llega el momento en que el niño debe dormir en su habitación”.  Llegado el momento de ingresar al jardín de infantes, el bebé se adapta, “hoy por hoy a  los niños no les cuesta la adaptación, a veces me sorprendo de ver lo rápido que se adaptan aun cuando tienen dos años”. 
Sol
Sobre cuidados a seguir frente a la radiación solar, Candelaria advierte que “hay que exponerlos lo menos posible y nunca entre las 11 y las  4 y ½ de la tarde;  hasta los seis meses no hay factor de protección y después el protector tiene que ser alto, la piel del bebé es muy sensible y el sol está bastante bravo, y aun estando a la sombra deben estar con gorra y remera”. 
Embarazos precoces
El desafío para el sistema de salud, señala Candelaria, el embarazo adolescente, “se dan charlas y los chicos tienen mucha información sobre prevención, pero aun así vemos chicas de 14 y 15 años con embarazo precoz, van a ser mamás en una época cuando todavía se están formando, de mucha inmadurez”.  En esta    realidad, “hay necesidad de muchos más controles, tiene que haber una familia atrás   pero a veces las chicas se quedan solas, no tienen quien las acompañe, o solamente hay una familia presente”.