El colectivo multicultural promueve actividades que
fortalezcan los vínculos sociales
San Antonio de Areco. El colectivo multicultural “Awka Liwen” (Rebelde Amanecer,
en vocablo mapuche) trabaja desde hace
más de 3 años en la estación de trenes de San Antonio de Areco y barrios
adyacentes. Está conformado con la participación de “mujeres, hombres, vecinos,
vecinas, obreros, docentes, profesionales, técnicos, técnicas, artistas, madres,
padres, niños, niñas, estudiantes, militantes sociales”.
Tiene como objetivo la
transmisión de valores esenciales para la construcción de una sociedad
inclusiva y solidaria, potenciando la autonomía de niños, niñas, adolescentes y
adultos a partir del desarrollo de actividades culturales que permitan el
fortalecimiento de vínculos sociales y ayuden, en la medida en que puede
hacerlo la cultura, al desarrollo de una vida plena y digna.
Cuentan que desde ese lugar surgió la necesidad de un espacio donde concretar el objetivo, “ante la necesidad de un espacio, comenzamos a trabajar en primera instancia en la reconstrucción de la antigua sala de relevo de maquinistas ferroviarios y luego en la preservación del galpón. El lugar se encontraba abandonado y deteriorado por los saqueos y robos en las instalaciones”.
Afirman que el trabajo les permitió realizar jornadas multiculturales, apoyo escolar, huerta comunitaria, copa de leche y “lo más importante, poder seguir generando nuestros vínculos y ampliar nuestras relaciones con el fin de incluirnos todos en la lucha para conformar una sociedad más libre, justa y solidaria”.
En lo que va de este último año, continúan con el merendero-taller tres veces a la semana, lunes, miércoles y viernes de 16 a 18, del que participan hasta 20 niñas y niños de los barrios aledaños, esto “ con la ayuda de cada vez más vecinos y vecinas que se acercan a colaborar. Seguimos manteniendo en estado el galpón ferroviario y la sala de máquinas, esto significa que se ha reparado, limpiado y desratizado. También continúa creciendo la huerta comunitaria, construimos un horno de barro y un baño ecológico”.
Lograron concretar
esos trabajos gracias a la dedicación de muchas horas de tarea solidaria
realizada día a día y potenciada en las jornadas que hacen cada 15 días.
“Invitamos a los
vecinos y vecinas que tengan ganas de colaborar a acercarse y conocer nuestra
modalidad de trabajo y este espacio que hacemos entre todos”, remarcaron los
integrantes.

