PRIMERA FILA - La verdad bien escrita - Alsina 394 (2760) San Antonio de Areco - Buenos Aires - Argentina - infoprimerafila@gmail.com

lunes, 4 de agosto de 2014

Peligro del monóxido de carbono

Alerta a la comunidad
San Andrés de Giles.  En curso el periodo invernal, la directora del hospital San Andrés Ledda Castello y el agente  de Bomberos Voluntarios José Deminicis recordaron los peligros latentes en torno a los sistemas de calefacción, que en malas condiciones pueden producir el letal monóxido de carbono. 


“Con nuestros compañeros de trabajo, los bomberos, queremos alertar sobre el ‘asesino invisible’, como lo llamamos en medicina al monóxido de carbono; la idea es brindar medidas preventivas y cómo actuar ante los primeros síntomas”, explica Castello.  Aun cuando se repiten las medidas de precaución, los casos fatales ocurren.  “La intoxicación por monóxido de carbono puede ser leve hasta una grave, y el año pasado hubo casos fatales”.  Los primeros síntomas son dolor de cabeza, cansancio, picazón en los ojos, “si esto ocurre cuando la persona está durmiendo, no tiene  conciencia de estos hechos; la intoxicación puede ser grave, hasta llegar a estado de coma o muerte”.
Deminicis explicó que el monóxido de carbono es incoloro, insípido, imposible de   detectar, “por eso recomendamos dejar el ambiente aireado, dejar una hendija abierta para que el aire pueda circular porque sino queda muy viciado y puede provocar la muerte; generalmente el monóxido nos encuentra durmiendo, de noche”.  Por lo tanto, “a la noche hay que bajar el nivel de temperatura de los calefactores y siempre dejar una ventana un poco abierta”.  Básicamente,  “el  monóxido está en los calefactores con problemas, las hornallas de las cocinas; estamos viviendo una situación económica difícil, hay gente que no tiene calefacción adecuada y entonces utiliza las hornallas y el horno para conseguir calor, lo cual no se recomienda”.   Siempre, la tonalidad de la llama debe atenderse, “la llama tiene que ser de un color azul vivo, fuerte, cuando la llama está amarillenta ahí está faltando algo, eso está generando monóxido de carbono”. 
Deminicis recuerda que igual cuidado debe tenerse con las estufas a kerosene, “en las estufas a kerosene con el mínimo movimiento cambia de color la llama y genera gases nocivos, no hay que cargar ese tipo de estufas cuando están encendidas”.
Además de controlar los calefactores regularmente, hay que limpiar los caños de chimeneas y salamandras, con los caños colocados por fuera de la pared, “el año pasado hemos tenido muchos incendios en cielo rasos que tienen viruta o que son de durlock; si los caños están rotos los gases se introducen en las casas y eso puede ser peligroso”, observa Deminicis. 

Castello dejó en claro que ante un cuadro de intoxicación se debe actuar rápidamente ventilando el ambiente y llevando al paciente al centro de salud en forma urgente.