Segunda nota
enviada a los medios
San Antonio de
Areco. Los médicos del
servicio de Guardia del Hospital, que hicieron pública una primera nota enviada
al intendente Francisco Durañona -donde le hacían saber sus reclamos por su
salario y por las condiciones de
infraestructura e insumos que dificultaban su tarea-, hicieron llegar una segunda nota de la que se
publica un extracto.
“(…) Los políticos
del Municipio mienten, por acción y por omisión. Es cierto que los sueldos que
perciben las enfermeras de traslados y los ambulancistas son denigrantes, pero
fueron los políticos (los municipales y los gremiales) quienes ‘pactaron’ esas
cifras. ¿Por qué las autoridades municipales no aumentan esos salarios antes de
llegar a una situación límite? Los médicos de guardia del Hospital
Zerboni ejercemos el derecho que nos otorga la Constitución Nacional:
peticionar a las autoridades. No es un chantaje, como quieren hacer creer para
enfrentarnos a la población y nuestros compañeros.
Mienten cuando
dicen que nuestro único objetivo es el dinero, ocultando el valor de la guardia
médica sugerida por el Colegio de Médicos de la Zona Quinta (Luján), que es de
3.600 pesos. Nosotros percibimos, luego de los descuentos, 1.820 pesos, y
tenemos constancia de que los aportes jubilatorios se depositan tarde y mal,
por no decir que no se depositan.
Mienten por omisión cuando callan que en los
últimos meses el ecógrafo no puede usarse porque los médicos que realizaban los
estudios renunciaron luego de 3 meses de falta de pago; omiten que uno de
nuestros compañeros hace 5 meses que no cobra su salario, ocultan que, por los
malos tratos recibidos por parte de la Dra. Barrera (una abogada puesta a
dirigir los destinos de la Salud Pública Municipal parece un mal chiste), que
basa su accionar en la soberbia, la falta de diálogo y los gritos, han
renunciado ya dos médicos del Servicio de Guardia, la Dra. Rodríguez y el Dr.
Saporito. Y en relación a "la lista de espera" de médicos, está
conformada en primer término por el doctor Marcelo Vigil (director del
Hospital), en segundo lugar por el doctor Marcelo Vigil y en tercer, cuarto,
quinto, sexto y así hasta el décimo puesto, por el doctor Vigil, pediatra
reconocido en la ciudad que debe atender enfermedades de adultos.
(…) Amenazar y
mentir son prácticas caducas, propias de la política ejercida por los
"punteros". La mayoría de los médicos que planteamos nuestra
disidencia frente a la política sanitaria del Municipio hace más de 7 años que
trabajamos en este Hospital, bajo "contratos precarios" que se
renuevan cada 6 meses según el humor de turno de las autoridades. Suponemos que
esos contratos nos serán rescindidos sin explicaciones al final del período en
curso, lo cual nos preocupa, pero no nos obligará a dejar de hablar de bajos
salarios, deficiencias edilicias, falta de insumos y medicamentos, déficit de
personal de enfermería”.
