San Andrés de Giles.
En la sesión que el Concejo Deliberante realizó en Solís el miércoles 20
hubo lugar para que vecinos hicieran uso de la banca 13 y mediante ella reclamaron al intendente Carlos Puglelli
para que revierta el estado de abandono en que ven a la comunidad.
Los reclamos a la gestión que lleva adelante Puglelli, al
cederle el mandato Luis Ghione a principios de este año por problemas de
salud, apuntaron a falta de infraestructura,
servicios deficientes y escasa presencia policial, sumado a la no aplicación
de programas asistenciales ante
adicciones como droga y alcohol y otras problemáticas sociales. Desde la banca 13 se remarcó además los
inconvenientes que depara la no finalización de los 1800 metros de pavimento de
la ruta 193, en el tramo Solís-Azcuénaga. La obra, encarada hacia 2010 por el
gobierno de la presidente Cristina Fernández y abandonada en el último
tramo, incomunica a los vecinos con su
ciudad cabecera en épocas de lluvia; esto, sumado a carecer de transporte
público hacia Giles, los lleva a depender casi exclusivamente de Areco.
Dallera
Susana Dallera dijo que “mi pueblo nunca estuvo tan
abandonado”, y relató los inconvenientes
que junto a otros vecinos padece por el tramo de unos 1800 metros de la ruta
193 que resta pavimentar. Cuando llueve,
asistir a su trabajo como cocinera del comedor en la escuela de Azcuénaga es extenuante, “el sacrificio que
hago para llegar a mi trabajo no tiene nombre”.
Por la no culminación de ese asfalto se ve obligada, como muchos otros,
a dar la vuelta por la ruta 41, previa escala en Areco. “Tengo que salir a las 5 de la mañana para
tomar a las 6 el colectivo hasta Giles,
bajo el agua los días de lluvia ir hasta el parque municipal y de ahí
hacer dedo hasta llegar a Azcuénaga”. El
camino alternativo no le resulta una solución, “está lleno de pozos, no nos
encajamos pero rompemos todo”. Dado que
de su presencia depende el almuerzo de los alumnos, pide una solución, “no sé a
quién le corresponde pero pido por favor que alguien haga algo, por el camino y
por el pueblo de Solís”, expuso Dallera.
Davio
Daniel Davio, por su parte, observó que el atraso de su
pueblo, con los parajes El Candil y La Rosada,
es peor al que exhiben otras localidades del partido, “nosotros estamos
muy retrasados”. No se trata de una
novedad, “es vox populi la desidia que hay del Ejecutivo hacia nuestra
localidad y no es de hoy, de este momento, sino de muchos años también”.
La localidad, fundada hace 120 años y la segunda del partido
en cantidad de habitantes, requiere cordón cuneta, asfalto, cuneteo, red de
gas, “tampoco tenemos gas, el gas hoy está subvencionado y está la garrafa
social pero quienes no la tienen, tienen que pagar el tubo a $420 sin ningún
tipo de subsidio”. Sin mejoras
estructurales, “hay aguas servidas y es más que agua de lavarropa, y ni
siquiera hoy tenemos regador, hace un año y medio que no funciona y la mayoría
de las calles son de tierra; los vecinos saben bien lo que es padecer el barro,
la tierra, no poder caminar por veredas y hoy
tampoco por las calles ya que están deterioradas, hace poco se les hizo
un maquillaje pero no es la solución de
fondo”.
Más personal, menos
servicio
El desempeño del delegado municipal, Luis Roldán, no
conforma, “hemos involucionado, hoy hay mucho más personal del que había en
2007 pero el pueblo está más deteriorado; el delegado no se preocupa y es un
sueldo de $8 mil por un puesto que a la gente no le sirve; en un año, $96 mil
malgastados”. En rigor, “ha pasado mucho
tiempo y no se ha hecho absolutamente nada”.
Del municipio al que pertenecen,
“solo tenemos agua corriente y recolección de basura; la luz y el
teléfono, por un convenio con la municipalidad, vienen de Areco”.
En tanto, Davio entiende que el tramo de 2 kilómetros sin
asfaltar de la ruta 193 hubiera encontrado una solución mejor que el camino
alternativo que se construyó, “hubiera sido mucho mejor unificar criterios
entre los concejales de todos los partidos y haber mejorado el camino en
sí”.
Ghione-Puglelli
El olvido de la gestión municipal, expuso Davio, se extiende
a lo social, “hay mucha falta de atención de Acción Social, la juventud de
Solís está abandonada totalmente ante la droga y el alcohol; me gustaría saber
cuál es el compromiso de la gestión para esta
localidad y también para las demás”.
Pasadas las campañas electorales y sus habituales promesas,
las autoridades deben actuar, “esta
gestión que empezó Ghione y hoy continúa Puglelli ya lleva doce años; tienen que darnos respuestas, de lo que no se
hizo y de lo que pretenden hacer”.
Se trata de igualdad de condiciones, “quienes vivimos en
Solís merecemos tener los mismos servicios que quienes viven a tres cuadras del
municipio, somos ciudadanos de de
San Andrés de Giles pero la mayoría tenemos que recurrir a San Antonio de
Areco”.
