Talleres municipales
San Andrés de Giles. El taller municipal de fotografía Ojos de
Campo alienta esta actividad en localidades rurales, y Alex Robledo, quien
desde los once años asiste al taller de Solís, comentó sobre su
participación. “Fui porque un amigo me
invitó, no tenia ni idea de lo que era y tampoco me gustaba, entonces no sentía
nada por la fotografía, lo acompañé, me quedé y ahora me gusta y voy a seguir
estudiando sobre el tema”, relata Alex, próximo a egresar del nivel
secundario.
El crecimiento bajo la dirección del
profesor Diego Arranz es constante, “empezamos con las cámaras a rollo; Diego nos daba ejercicios y esperábamos con
emoción la llegada de las fotos ya que eran fotos impresas, ahora ya usamos
cámaras digitales”. En efecto, desde
aquellos inicios, “avanzamos bastante, fuimos pasando por diferentes tipos de
cámaras, ahora este año Diego nos está dando todo lo que es taller de reflex
profesional”.
En el proceso de aprendizaje hay
salidas a campo, exposiciones en museos y viajes por el país, “hicimos
intercambios educativos en la Patagonia
con la comunidad mapuche y el año pasado fuimos al Norte, estuvimos con
la comunidad colla, lo cual fue bastante intenso y una experiencia muy
positiva”.
Para Alex ya no se trata solo de un
pasatiempo, “conseguí trabajo en la estancia turística Don Silvano, ubicada
sobre ruta 8; le sacamos fotos a los
turistas, las imprimimos en el momento y se las vendemos”. Para esto utiliza una cámara reflex donada en
su momento al taller, “me voy manejando con esa cámara hasta que consiga una
propia”.
El lugar tiene una afluencia
constante, “en temporada alta llegan cientos de personas todos los días, es un
lugar muy lindo para ir”. La presencia
del turista extranjero es habitual, “los saludamos en el idioma que ellos
hablan y cuando nos miran les tomamos la fotografía, luego una vez impresa la
foto se la ofrecemos; vienen de Estados Unidos, Francia, Australia, Brasil, de
todos lados”.
Su futuro se orienta hacia la
fotografía, “este año termino la secundaria, así que el año que viene inicio la
licenciatura en fotografía en la Universidad de Palermo; la pasión ya está y
empezó en el taller Ojos de Campo”. Su agradecimiento por esto, “le agradezco a
Diego Arranz y a todos los que hicieron posible que el taller sea todo lo que es hoy, a la municipalidad,
que también siempre estuvo con donaciones o con el tema del traslado cuando
viajamos, siempre están ahí para nosotros”.
