Consejo Escolar
Capitán Sarmiento. Ante un recorte presupuestario del gobernador
Daniel Scioli al sistema educativo, desde el Consejo Escolar local se
tranquilizó a la comunidad respecto del servicio de comedor escolar.
Sobre la reducción de un 30% que el
gobierno de Scioli aplicó a partir de junio a
consejos escolares a través de la Dirección de Consejos Escolares,
Guillermo Sansobrino explicó que respondió a un control previo en todos los
consejos escolares.
“En algunos
distritos era justo que ese 30% se descontara porque no tenían documentación
probatoria para demostrar la ración alimentaria, pero en nuestro distrito el
cupo asignado hasta el mes de mayo coincidía con la asistencia media a los
servicios en los que prestamos esta asignación universal”. El que esta coincidencia no se registre en
todos los consejos, observa Sansobrino, debido a que “hay distritos que tienen
hechos de corrupción”.
Confrontada en esta ciudad la
documentación con la realidad, “la ración alimentaria se repuso y se mejoró en
base al trabajo silencioso que hacemos, y por eso el impacto en Capitán
Sarmiento no se sintió”. Al margen de
esto, “sí impacta que tenemos el retraso normal de 90 días en el pago a los
proveedores”. Por alumno, el nuevo valor
de la ración alimentaria para comedor es de $6,30. Igualmente, se cuenta con la donación de
empresas y vecinos, “hay mucha vocación solidaria”. Para garantizar el servicio, “no somos
ahorrativos pero sí somos ordenados; no podemos acumular sustancia alimentaria
y optimizamos el dinero que es del Estado”.
Esto, corroborado por una reciente auditoría, “somos observados; en mayo
controlaron en doce establecimientos las condiciones de higiene y manipulación
de los alimentos”. La mercadería es de la
mejor calidad, “tenemos proveedores con más de veinticinco años de
trayectoria”.
Se compra por licitación, “todos
quienes quieran presentarse pueden concurrir para competir con sus precios en
esta oferta que hace la Dirección General de Escuelas”.
El compromiso del Estado en
educación, “de lunes a viernes garantizar escolaridad y una ración alimentaria
básica para acompañar el aprendizaje”.
Ciudad
A nivel local, Sansobrino destaca
que durante las vacaciones de invierno y verano las escuelas que mantienen el
servicio atienden chicos pero en escaso número, “durante el receso van muy
pocos alumnos y eso significa que la vulnerabilidad ha disminuido en Capitán
Sarmiento”.
Laura Manzini, consejera con
reciente desempeño en un comedor escolar, destacó la calidad del servicio,
“cuando llega la mercadería siempre se cuida la limpieza de donde se almacena,
el estado de los hornos y las heladeras”.
Glenda Sills, tesorera, agregó que
“se nos hace difícil pero en nuestras escuelas se respeta la dieta nutricional
que hay que ofrecer, buscando la mejor calidad en los productos y la carne,
siempre estamos atentos ante cualquier necesidad”.
Paula Randé, secretaria técnica,
observó que la dieta de invierno es distinta, “el menú de invierno requiere
otro tipo de comida como un guiso de lentejas, pero en ninguno de los comedores
se hace porque los chicos no lo comen”.
Igualmente, atendiendo la inflación y una eventual mayor asistencia a
los comedores, se analizan estrategias, “para la próxima licitación nos vamos a
reorganizar; los proveedores pueden mantener sus precios en algunos productos
pero en otros los tienen que readecuar porque recién cobran a los 90 días, pero
no por eso damos una ración menos, tratamos de que todos tengan la mejor
calidad de comida”. De más no se compra,
“no queremos acumular galletitas, alfajor, zucaritas o demás, no tiene sentido
porque tienen vencimiento y si algo se necesita ahí están los proveedores”.
