Fumigación. Reunión entre aplicadores, productores, vecinos y
gente del Ministerio de Asuntos Agrarios
San Antonio de Areco. En relación con el caso de la fumigación cercana a la
Escuela rural N°11, y que afectara a la directora del establecimiento, según
fue certificado por un médico, la Secretaría de Industrialización de la
Ruralidad, a cargo de Mariano Pinedo, adelantó el tema en el que estaba
trabajando y convocó a una reunión a productores, aplicadores, consejeros
escolares y vecinos en general –participaron también concejales-, para sacar
provecho de la presencia del ingeniero agrónomo Luis Herrera, director de
Fiscalización Vegetal del Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia, quien
trabaja en la regulación de la fumigación en territorio bonaerense.
El encuentro se realizó
el viernes 18 de julio en el Salón municipal Livia Bertola, con una amplia
presencia de productores y aplicadores.
Pinedo recordó que venían
trabajando con Asuntos Agrarios para firmar un convenio que delegue facultades
y de cooperación mutua para que desde el Municipio puedan desarrollar tareas
que lleva adelante el Ministerio, y capacitar agentes para fortalecerse en
fiscalización y control de fumigaciones.
Esta reunión se dio al
suceder el caso de fumigación que afectó a la directora de la Escuela 11, Ana
Zabaloy, quien, destacó Pinedo, busca que se dé una solución no a su caso, sino
que se resuelva la cuestión de fondo. A partir de allí, Pinedo solicitó al
arrendatario del campo lindero a la escuela en cuestión, Luis Marchi -quien ya
había pedido disculpas por lo sucedido con la fumigación terrestre en el lugar,
y dado explicaciones del caso-, a que colaborara con la convocatoria de
aplicadores para la charla con Herrera, cosa que dio buen resultado ya que se
presentaron alrededor de cincuenta personas del sector.
Si bien Herrera no habló
de prohibición de la fumigación aérea Pinedo manifestó que el funcionario se
refirió a la normativa provincial como un piso mínimo debajo del cual no se
puede estar, pero que cada municipio tiene facultades para legislar exigiendo
arriba de ese piso.
Herrera se refirió a los
agroquímicos como elementos tóxicos aunque en diferentes grados, “por lo que
hay que regularlos de manera especial, no es agua bendita”. Por lo que una
manera eficiente de regular y controlar la aplicación de estos productos es
“fortalecer mucho la capacitación de los aplicadores, la aplicación de
tecnología y la metodología de aplicación”, dijo Pinedo, quien considera necesario que los límites sean mayores a 50
metros de una escuela o casa, “queremos
arrancar con 300 metros por ejemplo”, antes de llegar a la situación óptima de
aplicación.
La legislación provincial
establece 2.000 metros de límite de distancia para la fumigación aérea, pero es
más difícil ser preciso, “y es mucho más difícil eliminar los riesgos”, esta
sería la base del objetivo que mantienen sobre la prohibición de este tipo de
fumigación para garantizar la salud de las personas. Según su opinión personal,
la aérea podría utilizarse solo en casos
muy específicos en que esté en grave riesgo la producción.
Registro
de operadores
Se refirió al decreto que
firmó el intendente Durañona para la creación del registro municipal de
operadores de agroquímicos y plaguicidas, la inscripción será un requisito para
poder ser habilitado a fumigar, reglamenta la ordenanza vigente, trata, entre
otras cosas, sobre el manejo correcto de los productos, limpieza y condiciones
de los mosquitos, exigencia de la receta agronómica firmada por un profesional,
que defina productos, dónde se aplicará y cómo.
Pinedo considera que este
tema debe ser favorable para la salud de
las personas y no perjudicar a la producción, “obviamente tiene que
haber armonía”.
Destacó que la reunión
permitió “que la inmensa mayoría reconocieron la necesidad de definir una
regulación y buscar una solución. Se acercaron posiciones”.
