Capitán Sarmiento. El martes 15, hacia las 6 y ½ de la tarde, el
matrimonio Ondeville, al frente de una carnicería adosada a su vivienda en
calle España a metros de Guido Lucotti, fue víctima de robo por cuatro sujetos,
entre ellos una mujer. Los ladrones, que
habían simulado ser clientes de la carnicería, enseguida esgrimieron un arma de
fuego y se dieron a la fuga con dinero y
distintos elementos de valor, dejando atados al matrimonio y a dos
familiares.
Betty Ondeville comentó que
supo de un movimiento extraño en el local
alertada por su hermano, quien junto a su señora había llegado en ese
momento a visitarla, “me preguntó si yo conocía los clientes de mi marido,
porque había visto a uno con una caripe…”.
Sin alcanzar su hermano a terminar la frase, irrumpieron en su cocina
desde el local tres hombres y una mujer, “veo entrar a mi marido con tres
hombres armados, rellenos y con pelo corto, con una pistola plateada, y después
una mujer de flequillo, cabello crespo con una cola atada, gorda y alta, ella
revisaba toda la cocina”. Al momento de
reducirlos, “a mí me ataron mal, me quise
resistir y me tiraron al suelo, boca abajo;
les dije unas cuantas malas palabras y me decían que yo tenía
plata”. Entregado el dinero que tenía en
su poder, unos $800, los delincuentes le exigían más, “ahí les expliqué que no
tenía más”. Hasta poco antes, explica Betty, un ahorro importante que tenía fue
para pagar la atención de su marido en el hospital San Carlos, “les dije que si hubieran venido antes se los podrían
haber llevado”. Sin creer estas
palabras, “dieron vuelta todo, yo tenía muchas cosas de oro, más que nada
recuerdos, medallas que mi marido había ganado y cosas que mi abuelo trajo de
Suiza, y se llevaron celulares, todo”.
Al retirarse a bordo de un auto, cerraron la carnicería con llave, la
que luego fue encontrada a las pocas cuadras.
Con la llegada de la policía y asentada la denuncia, no se descarta que hayan
sido delincuentes mal informados, “suponían que nosotros teníamos plata de
alguien pero no era así”.
