Política
y ciudadanos
San
Andrés de Giles. En transcurso en el
colegio Fray Mamerto Esquiú, la noche del sábado 7, una actividad organizada
por el espacio que referencia a la senadora provincial Marina Moretti, un
vecino alteró el desarrollo de la velada al irrumpir reclamando por la
presencia de Moretti. Para azoro de la concurrencia, con su acentuada
irritabilidad el vecino exhibía el motivo de su ira, una goma de su auto
reventada por uno de los tantos pozos de la ruta 41, generadora constante de
accidentes en su estado de eterna reparación.
Julio
Goldar, que de él se trataba, recuperada la calma comentó sobre su
actitud. El haber salido con vida por
intervención divina (“gracias a Dios no nos matamos”) lo motivó ir a buscar a
Moretti donde presumía la encontraría, en la sede del colegio Fray Mamerto
Esquiú, sin atender lo oportuno o no de la ocasión, “fue la absoluta
indignación, el saber que ahí había una senadora provincial que forma parte de
una comisión que tiene que ver con esto”.
La vida de todos en riesgo, Goldar apunta al arbitrario orden de
prioridades de quienes están en la política, “el tema es el orden de
prioridades, y ahí está primero el derecho a la vida; ellos tienen que cumplir
con su deber, para eso les pagamos, y que no me vengan con que los tiempos de
la política no son los tiempos de los ciudadanos, eso es una falacia para no
cumplir con su deber, y mientras tanto la gente sigue muriendo”. Llegado el caso, “de no poder cumplir con
su deber, que se vayan; si no están para esto se tienen que ir”.
A
la luz de lo que observa, “hay un desinterés por el prójimo absoluto, no les
interesa; si fuera así, ya estaría la autovía”. Sobre la ruta 41, “hay tránsito
de todos lados, de la zona y de todo el país; tiene que haber una autovía y
bien construida, que no quede dinero en el camino; genera vergüenza ver que
este país, que estaba entre los diez primeros del mundo, viva a parches”.
En
este estado de cosas, considera que quienes hayan catalogado su irrupción en el colegio Fray
Mamerto Esquiú como escándalo, se equivocan, “escándalo es que hoy, pleno siglo
XXI, estemos hablando todavía de una ruta, que ni saben mantener; hoy
deberíamos estar hablando de una autovía”, observa Goldar. Recursos sobran, “el Estado recauda miles de
millones de dólares con la retención a la soja y no hay un plan de
infraestructura vial para que no sigamos muriendo en las rutas”. Lejos de concretarse esto (“no podemos ni
hacer veinte kilómetros tranquilos”), el accidente que sufrió el sábado cuando
hacia las 9 de la noche volvía de Mercedes (“casi nos matamos”), se limitó por
milagro a un par de cubiertas rotas, “frente a nosotros venía un camión, si el
auto se iba hacia la izquierda yo hoy no estoy hablando, y mi mujer y mi hijo
tampoco”.
Populismo
Ausente
el accionar de quienes ocupan cargos en la política, el auxilio llegó de dos
jóvenes solidarios, “pudimos retornar a Giles por ellos, pero se notó la
absoluta ausencia del Estado, que sí tiene plata para el gasto político, que es
una enormidad; sí tiene plata para el
fútbol, ahora para el ranking de la televisión, y no para lo que es la gente, la que le dio su
nacimiento”. En curso la presidencia de
Cristina Fernández, “la sociedad está devastada de populismo; la 41 no nació de
un repollo, es la consecuencia de muchas otras cosas”. Ante la repetición frases hechas frente a
obras inconclusas, “seguimos viviendo como ratas sin siquiera poder mantener
una ruta cuando deberíamos estar hablando de autovías; estamos hartos; hace años que esto está así,
esto se parece cada vez más al Congo”.
En
revertir esto, “los ciudadanos de a pie tenemos que reflexionar y detenernos en
algo fundamental, en que somos contribuyentes, significa que pagamos para que
las cosas se hagan y que debemos exigir; no puede ser que con nuestro dinero se
haga cualquier cosa menos lo que se necesita”.
