El joven permanece en estado de coma
farmacológico tras el siniestro automovilístico
San Antonio de Areco- Rosana, la madre de
Nahuel Canaveri, el muchacho de 23 años que el domingo 15 sufrió heridas de
gravedad a causa del choque en el que participó como acompañante del auto Gol
conducido por Agustín Rojo, explica que su hijo se encuentra internado en
terapia intensiva del hospital Güemes en la ciudad de Haedo. Hasta el miércoles
18 Canaveri permanecía en coma farmacológico con politraumatismo de cráneo,
tórax y las vértebras cervicales 1 y 2 comprometidas. Sus órganos vitales
funcionan bien.
Rosana
confirmó que su hijo perdió el ojo derecho del cual fue operado el martes 17
para que luego puedan colocarle una prótesis. Además el infortunado jóven
sufrió quemaduras y habrá que practicarle cirugía reparadora en el rostro. La
madre de Canaveri dice que su hijo salió del hospital Zerboni con una
pronóstico de expectativa de recuperación de tan solo el 10 por ciento, pero
que al transcurrir las 72 horas con vida consideradas cruciales ahora el
pronóstico es más alentador y los médicos esperan que mejore “los médicos me
dijeron que ahora van a empezar a despertarlo de a poco para ver cómo
reacciona”, explica que la recuperación, “va para largo y será duro porque
habrá que prepararlo psicológicamente para la nueva realidad… pero él la está
peleando”, aseguró.
Respecto
al conductor del auto, Agustín Rojo, que resultó ileso; y su familia, Rosana
dice que, “no quiere tener ningún trato con ellos, que Nahuel no era amigo sino
conocido de Rojo”, además Rosana adelantó que contrató un abogado patrocinante
de la ciudad de Mercedes para que “se ocupe de hablar con Rojo y/o sus
familiares”.
El
joven Canaveri vive con su madre, su padre Patricio, su hermano Juan Tomás y su
hermanita Regina. También tiene una hijita, Francesca, de un año y tres meses,
cuya madre, novia de Nahuel, “está desesperada”, manifiesta Rosana, al tiempo
que reveló que Nahuel a pesar de su condición, “nos apretó la mano a las tres”.
Rosan
expresa agradecimiento a los bomberos,
especialmente a Jordán que lo rescató del auto, también a los médicos y al
personal del hospital Zerboni.
