San
Andrés de Giles. En la reunión del
jueves 5 en el Concejo Deliberante se trató con presencia de numerosos vecinos
afectados el mal estado de los caminos
rurales, y Marta Ponte, concejal de Frente para la Victoria, entre los
presentes, comentó sobre alcances de la reunión. La queja presentada a concejales y al
secretario de Obras Públicas Aldo Falabella, explicó Ponte, provino de productores rurales y docentes de
una amplia zona, “las zonas más críticas son las de Heavy, Tuyutí, Espora y Franklin,
y del camino a Albatros, zonas en las que hay inaccesibilidad, directamente no
se puede pasar por los caminos, una situación muy delicada”.
Al
exponer los vecinos su situación, “hubo propuestas sobre cómo atacar la
emergencia”. De parte de Falabella,
“hubo un reconocimiento de que no se había hecho un trabajo ni de mantenimiento
ni de limpieza de zanjas ni de los canales que se hicieron hace ocho años y hoy
están sucios y no permiten el escurrimiento”.
El año lluvioso se contempló (“en lo que va del año llovió 900 mm”) y
también alteraciones en el escurrimiento natural, “como señalaron algunos
productores, el escurrimiento de las aguas ha cambiado por diversos factores
productivos, desde la siembra directa hasta las lagunas que fueron canalizadas
y ahora el agua va a parar a los caminos”.
A
la vez, de acuerdo a lo informado por Falabella, “el municipio tiene ahora maquinaria
suficiente para hacer un plan de mantenimiento de los 1850 km de caminos
rurales, pero ésta no es la época del año adecuada para encarar el trabajo”. Todo sumado, “la situación es realmente
crítica pero ahora hay que ver cómo se resuelve”.
Entre
las prioridades, la zona de Franklin, “los chicos están sin clase; los alumnos
de secundaria han tenido ocho días de clase y los de primaria unos quince, cosa
que no había pasado nunca”.
Respecto
de lo restante, hubo acuerdo en “hacer un plan de trabajo serio, integral, con
vuelta al ancho originario de los caminos, no siguiendo el trabajo que cada vez
los achicó más, y con limpieza de acacio negro, ligustros y demás que hoy
ocupan los lugares de escurrimiento”. Este
accionar, remarca Ponte, “con Hidráulica de provincia respecto de las cuencas y
los escurrimientos naturales para evitar que se siga produciendo que alguien
desagote su campo y genere este problema”.
Adoptado
este criterio, “en un mes nos volvemos a reunir para evaluar qué se pudo hacer
y cómo se sigue avanzando”. Lo
importante, “establecer las prioridades y que se alcancen los acuerdos básicos
para que se beneficie el conjunto”. En
este sentido, Ponte señaló que hubo acuerdo, hacia el futuro, de “fortalecer el
rol del delegado, porque si no se hace eco de lo que está pasando en su
comunidad tampoco sirve”.
