El gran peligro de la
tolerancia social
San Antonio de Areco. La compleja cuestión de las adicciones tiene muchas
aristas. Con respecto a la dependencia a distintas sustancias, el licenciado en
Psicología Juan José Villarruel, alertó sobre el peligro que conlleva la
tolerancia social que existe.
“Lo más complicado hoy en
día es el tema del alcohol y la marihuana, sobre todo en los adolescentes. De
alguna manera es por donde se empieza. El alcohol está tremendamente instalado
en los chicos, si no toman parecería que no se divierten, y como el alcohol
levanta inhibiciones, ahí empieza a aparecer la marihuana (...) Así comienzan alrededor de los 13 o 14 años”,
señaló.
Para dar una dimensión de
esa tolerancia social comparó al alcoholismo, “una enfermedad muy grave”, con
otras, “todo el mundo hace chistes sobre el borracho y nadie lo hace de una
persona que tiene cáncer, eso muestra a qué nivel de tolerancia social está
instalado en todos, incluso en los adultos. El mismo nivel de tolerancia existe
con el tema de la marihuana, la creencia de que todos los chicos fuman –que no
es una realidad-, hace que se piense, ‘si todos fuman por qué yo no voy a
hacerlo’”.
Expresa que todo tipo de
prevención en el tema adicciones sirve, pero considera que en este momento se
estaría en un nivel terciario de prevención, “es decir, cuando el problema ya
está instalado”, de ahí que en su momento su objetivo fuera trabajar en los
jardines de infantes para prevenir conductas familiares que se convierten en
generadoras de problemas, “esa debilidad psicológica, por llamarla de alguna
manera, hace que empiecen a consumir y queden enganchados”.
Si bien expresó que no
todos los que comienzan a fumar terminarán en un problema de adicción, de todos
modos serán muchos los que sí lo tendrán. “Los que quedan enganchados no se
quedan porque les gustó, en general les gusta a todos, sino que hay una
problemática previa que genera la predisposición a quedarse enganchado. Esa
prevención tiene que ver exclusivamente con los primeros años de vida”. Ya en
la adolescencia sería difícil revertir situaciones si no hubo una presencia
durante la niñez.
La violencia. Una de las consecuencias
Como el alcohol levanta las
inhibiciones, una persona alcoholizada tiene actitudes que no tendría al estar
sobria, “se puede canalizar por ahí el tema de la violencia”, y recordó que en
general a la salida de los boliches se dan peleas, “esto tiene que ver con el
alcohol obviamente, la necesidad de descarga. Estamos viviendo en una sociedad
bastante complicada desde muchos puntos de vista (…) los adolescentes
alcoholizados o que consumieron alguna otra droga necesitan la descarga, por
eso tanta violencia. Como están en estado de intoxicación no tienen límites, ni
capacidad de discernir consecuencias (…) lo mismo al conducir alcoholizados,
pierden la noción del peligro”.
Con respecto a las
adicciones sin sustancias, mencionó al juego, las compras, “y ahora a las redes
sociales, es una patología, ya está identificada así. Hay chicos que no pueden
comunicarse de otra manera que no sea por
Facebook o Twitter. No pueden
salir de la casa, hasta abandonan el colegio. Se genera una pseudo identidad a
través de las redes”.
