Vecina relata el difícil momento que
experimentó
San Antonio de Areco.- Una vecina del barrio
Alborada, relató muy asustada la experiencia que vivió junto a su hija, cuando
intentaron entrar por la fuerza a su vivienda.
Marta
de Smarke, de 70 años, que habita junto a su hija en la casa 68 del barrio
Alborada, cuenta que el miércoles 23 a la noche aproximadamente a las 22:40,
comenzó a sonar el timbre de forma constante y se escuchaban fuertes golpes,
“como patadas” en la puerta, mientras una voz de hombre gritaba “señora abra
porque sabemos que está sola, si no le vamos a tirar la puerta abajo, somos de
la policía”.
Aterrorizadas
madre e hija intentaron llamar al teléfono de la comisaría pero nadie las
atendía, por tal motivo, se comunicaron con la hermana de Marta, quien envió a
su yerno a socorrerlas, que al llegar al
hogar amenazado, observó que en la entrada había tres personas de sexo masculino
con apariencia de ser mayores de edad; dos vestían remeras negras y el otro,
buzo blanco; escaparon al verlo.
Mientras
tanto la hermana de Marta había llamado al 911 y en pocos minutos llegó el
patrullero. “La policía dijo que los iban a rastrear y además me explicaron que
cambió el número de teléfono de la comisaría que ahora es el 455938”, comenta
Smarke.
Marta
menciona que nadie en el barrio las auxilió. “Algo escuchó una vecina pero el
marido no la dejó salir”, señala.
Otros sucesos que provocan sospecha y
miedo
La
damnificada manifiesta que en días anteriores hubo situaciones que la
preocuparon. El lunes 21 encontró aplastada la planta cercana al tapial: “por
lo que presumí que alguien había intentado saltar la tapia”. El martes 22 se
despertó ante el estruendo que produjo un supuesto cascote al caer en el techo.
También cuenta que un vecino le avisó que unos chicos estuvieron filmando su
casa.
Además
hubo situaciones que afectaron a todo el vecindario en semanas anteriores ya
que “durante toda una noche no pararon de ladrar los perros, nadie pudo
dormir”, acota Smarke. Asimismo una moradora de un domicilio cercano al suyo
“pasó una noche en vela porque sentía que alguien caminaba en el césped de su
patio”, expresa.
Ante
estos hechos Marta dice “algunos piensan que tengo plata y como soy una persona
grande, si hubieran llegado a entrar me mataban tranquilamente. Estoy
aterrada”.
