Los veteranos interpretan estos reiterados
daños como un mensaje hacia el Centro
San Andrés de Giles. El jueves 1° de mayo se
evidenció, una vez más, un ataque hacia la imagen de la Virgen de Luján que los
integrantes del Centro de ex Combatientes de Malvinas colocaron en el predio
del ferrocarril donde funciona su sede.
Abel
Acosta, integrante del Centro, lamentó esta nueva agresión hacia la imagen, que
en este caso se tradujo en la rotura del blindex que la protege, y en la rotura
del macetero con las flores. Ante el primer acto de vandalismo que había
sufrido colocaron una reja, pero no fue suficiente, por lo que agregaron un
blindex, que tampoco parece evitar el accionar de los vándalos, por lo que por
el momento retirarán la imagen hasta que puedan tener la seguridad de que será
cuidada.
No
comprenden cuál es el objetivo del daño, la sensación que tienen es que los
ataques son dirigidos contra el Centro y no contra la imagen religiosa en sí. “Es
un acto de cobardía”, definió Acosta, quien señala el deseo de los veteranos de
que quienes se expresan de esta manera pudieran hacerlo directamente con los
integrantes del Centro, manifestándoles cuál es el motivo por el que parecen
tener tanto enojo.
“Me
parece muy raro cómo desde Bahía Blanca nos han invitado para entregarnos un
premio por las cosas que hacemos por Malvinas y por nuestro pueblo, y que en
nuestra propia ciudad no nos cuiden las
cosas”, comentó Acosta.
