Un cliente ayudó a reducir al joven
ladrón
San Antonio de Areco.- Asalto a un kiosco
resultó frustrado por el accionar de su dueño y de un cliente. El lunes 28, a
las 20:00, Javier Martellini, propietario del maxikiosco “Tito”, situado en la
esquina de Aristóbulo del Valle y San Martín; quien es oficial de policía con
varios años de carrera, pudo evitar el robo del.
Martellini
llegaba a su negocio y estaba relevando a su empleada cuando ingresa una
persona encapuchada que cubría su rostro hasta por debajo de la nariz con una
bufanda, que intimidó a la mujer con un arma blanca para que le entregara la
recaudación. A su vez, cuando ingresaba el encapuchado, salía Oscar “el Negro”
Taboada que acababa de realizar una compra, a quien le resultó sospechoso que
el nuevo cliente fuera abrigado a pesar de que no hacía frío, por lo que se quedó afuera observando.
Al
ver que el ladrón portaba una cuchilla y no un arma de fuego, Martellini puso
en práctica su experiencia y se trabó en lucha para desarmarlo, “le pegue de
atrás y soltó el cuchillo, entonces, entró el Negro y me ayudó a reducirlo”.
También relata que el joven estaba muy alterado y les decía con voz ronca
“estoy falopeado, dejame ir”, les costó
contenerlo porque tenía mucha fuerza, supone que se debería a su estado de
intoxicación.
Llamaron
a la comisaría y en menos de un minuto se hicieron presentes en el lugar un
patrullero, el secretario de seguridad Martín Lobos y el subcomisario Pablo
Lescano, y aprehendieron al sujeto.
El
perpetrador es Facundo Carlos Aguirre, de 25 años, domiciliado en esta ciudad.
Martellini
dijo: “por dichos de los vecinos me enteré que había estado frente al kiosco de
la plaza Belgrano, luego quiso ingresar a la casa de quiniela de enfrente y por
último vio la puerta abierta de mi kiosco y lo eligió”. Esta vez pudo evitar el
asalto, no tuvo la misma suerte en las dos oportunidades anteriores en que los
ladrones cumplieron su cometido..
El
subcomisario Pablo Lescano declaró que Aguirre tiene problemas de adicción y
que había sido investigado en otras causas pero sin documentar antecedentes,
“está bueno que la gente se comprometa de forma correcta, sin violencia”.
Del lugar del hecho se
secuestraron la cuchilla y la bufanda. El caso está caratulado como robo
calificado en grado de tentativa. Interviene la UFI N° 2 de Mercedes a cargo de
Leandro Marquí. Hasta el cierre de esta edición el acusado continuaba detenido
