Queridos
feligreses:
Estamos
en Semana Santa, la semana más importante del año, para todos los cristianos.
En ésta celebraremos el Jueves Santo, la Última Cena del Señor, donde
instituirá el sacramento de la Eucaristía y del Sacerdocio.
El
Viernes Santo se entregará por nosotros en la Cruz y nos mostrará que "no
hay amor más grande que dar la vida por los amigos..."
Y
todo concluirá con su Resurrección gloriosa, el Sábado Santo, y Domingo de
Gloria.
Los
invito a acompañar a Jesús, muy especialmente en estos días.
Cristo
sigue muriendo y su sangre está corriendo en los enfermos y agonizantes, en los
desocupados o mal retribuidos, en los niños mal alimentados, en los que carecen
de vivienda, en las víctimas de tantas discriminaciones y en tantos
sufrimientos humanos.
Sabemos
que hay un consumismo desenfrenado, en la droga, el alcohol y el
erotismo; incluso sabemos que el mal nunca será erradicado del todo en el mundo
presente...pero a la vez sabemos que Cristo sigue resucitando y triunfando:
En
todos los que perdonan y olvidan el mal recibido, así como Dios nos perdona a
nosotros...
En
todos los que sirven humilde y desinteresadamente a sus semejantes...
En
todos los que sonríen por fuera y no magnifican su dolor, aunque sangre su
corazón.
En
tantos que vuelven a empezar, cuando todo parece haberse venido abajo...
En
quienes vuelven a creer aunque todo les diga que no...
Creemos
que, así como Él sigue sufriendo y muriendo, también sigue resucitando y
triunfando en sus miembros, en la medida que tratamos de identificarnos más con
Él, a pesar de nuestros defectos y nuestras culpas...
De
cada uno de nosotros depende que Él siga resucitando y triunfando lo más
posible.
Que
el Señor Resucitado, bendiga muy especialmente a cada uno, de un modo muy
especial... ¡Feliz Pascua de Resurrección...!
Un
abrazo en el Señor:
Vuestro Párroco:
P. Santiago
