PRIMERA FILA - La verdad bien escrita - Alsina 394 (2760) San Antonio de Areco - Buenos Aires - Argentina - infoprimerafila@gmail.com

martes, 18 de marzo de 2014

Vecinos de Los Horneros se quejan: pozos, basura, malos olores, moscas y promesas

El mayor inconveniente es el estado de las calles
San Antonio de Areco. Vecinos del Barrio Los Horneros, a dos cuadras del Parque Criollo, manifestaron quejas por distintas falencias. El mayor déficit es el mal estado de las calles lo cual conlleva a que el camión que recoge la basura no pueda cumplir su tarea cuando llueve, incluso regresa dos semanas después de recuperado el buen clima.


Una lugareña, Verónica, contó que, “a veces transcurre una semana o quince días” sin que se recolecten los residuos, lo que implica un grave inconveniente.“Antes de los desbordes del Río, la calle estaba perfecta, después no la arreglaron más. Anduvo la máquina, pero no entoscaron. Es imposible circular. Hemos reunido firmas, presentamos quejas acompañadas de fotos, pero no obtuvimos respuestas. No pedimos un asfalto, sino mínimamente que entosquen y se pueda transitar”, y recordó que “la gran mayoría de los habitantes estamos al día” con el pago de las tasas.
Gonzalo, otro vecino, también se refirió al problema de la recolección de residuos, que se da día por medio cuando el tiempo es bueno, pero que se complica con la lluvia ante las calles mal conservadas, “están cada vez peor,  arreglan los primeros 100 metros hacia Ruta 8,  pero para el otro lado no pasan nunca. Hemos reclamado y supuestamente en cualquier momento aparecerían”, señaló con poca confianza.
Ricardo, quien vive hace unos 25 años en la zona, coincide en que el gran problema del barrio son las calles “no las arreglan nunca, aparecen las máquinas cuando hay elecciones y fiestas. No ponen tosca desde la inundación del 2009”.
Juan, también vecino del barrio, coincide en que el “mayor problema” son los días de lluvia y los posteriores cuando “se inunda la calle y  surge un chocolate que la hace intransitable, aparte están los pozos y si no sabés maniobrar quedás colgado. Cuando arreglan caminos, lo hacen sólo los primeros 100 metros.La gran mayoría tenemos chicos que van a colegios y se complica su asistencia, los remises no entran”.
Ante la recurrente complicación en la recolección de residuos, surgió la propuesta para que se coloque en el Barrio un contenedor grande en el cruce de las calles Horneros y Güiraldes, para que depositen allí los residuos, “no es mucho pero ayuda”, afirmó Juan.
Oscar habita el lugar desde hace alrededor de 18 años, sostiene que el barrio está descuidado. Habló con el secretario de Gobierno e Infraestructura, Luis Lupini,  por la cuestión de las calles, “le manifestamos que son un desastre, y el camino alternativo no está entoscado por lo que no hay posibilidad de movilizarse y es peligroso en caso de urgencias médicas. Dijeron que se iba a hacer un asfalto pero pasó el plazo y no aparece. Rompemos los autos porque no podemos dejar de trabajar, el problema es que no hay mantenimiento”. También pidieron lomas de burro para controlar los excesos de velocidad que sufren cuando no hay barro.
Mal olor
Otra queja común de los vecinos es el galpón de pollos instalado en las inmediaciones, que si bien no está funcionando no fue limpiado, por lo que en días de calor y humedad no pueden mantener las ventanas de las viviendas abiertas ante el olor nauseabundo y las moscas que se multiplican por miles.
Así resumen estos habitantes su malestar, pozos, basura, malos olores, moscas y promesas.