Alertan sobre delito que se repite
San Antonio de Areco.- Un allegado de la familia
de la Granja Maseki situada en Ruta 41 frente al hotel Pampas de Areco que
sufrió un asalto el viernes 28 de febrero. Si bien el informe policial dio
cuenta del hecho, ahora Marina amplía los detalles y relata cómo sucedieron los
hechos con la intención de alertar a otros granjeros y gente de campo porque
han advertido que se cometieron otros robos en la zona con igual modalidad y en
los cuales los malhechores utilizaron mismo vehículo para cometer los ilícitos.
El
28 de fecrero, cuenta Marina, aproximadamente a las 14:00 llegaron hasta la
casa del casero de la granja, ubicada a unos 100 metros de la entrada, 5
sujetos, 2 de ellos vestidos con uniforme de policía, conduciendo un Volkswagen
Polo gris, con el pretexto de que el Renault 12 del empleado tenía una
infracción y debía firmar unos papeles.
El
casero, un joven que creyó en la apariencia de los policías salió a atenderlos.
En ese momento le apuntaron con un arma y lo increparon “quedate quieto que
esto es un asalto, llevame hasta la casa del viejo”. A la esposa del casero que
tenía a su bebé en brazos le exigieron que se quede en la vivienda encerrada.
Pero antes le desordenaron toda la casa llevándose el televisor, una escopeta,
los celulares, todas las herramientas de trabajo y elementos para crianza de
pollos entre otras cosas.
Luego
apuntándole en la cintura al muchacho para que no se notara, fueron hasta la
morada del propietario del establecimiento, un hombre de 80 años que vive con
su mujer. Le dieron otra excusa policial para que saliera y cuando lo hizo
también lo amenazaron. Les instaron a que aten a los perros y los llevaron al
comedor. Al dueño le taparon la cabeza con una bolsa de residuos y un buzo.
“Con esto se podría haber asfixiado o sufrir un infarto”, manifiesta el
allegado. La esposa del dueño, de unos 70 años,
sufrió un shock y luego de rogar que no les hicieran daño.
4
de los sujetos se dedicaron a revisar todas las habitaciones mientras uno se
quedó vigilando afuera. Decían que buscaban drogas, oro y dólares y amenazaron
con que si no había plata allí, irían a la casa del hijo. Marina supone que
“tenían datos ya que conocían nombre y apellido del hijo y esta forma de actuar
coincide con el robo anterior del 25 de enero ocurrido en una granja cercana
donde estuvieron de 2:00 a 5:00 de la mañana alegando que se habían equivocado”.
En
Granja Maseki, luego de un rato movilizaron a la esposa del casero, los
trasladaron al dormitorio del propietario, los ataron de pies y manos a la cama
con alambre que portaban, incluso a la chica que tenía su bebé en brazos, y se
fueron.
Las
víctimas pudieron liberarse y llamar a la comisaría gracias a que un rato
después a la huída de los delincuentes llegó la madre del empleado, que también
trabaja allí.
Marina
explica que de la casa del propietario se llevaron entre 15 y 20 mil pesos en
efectivo, 2 revólveres una escopeta, un TV
LCD, alianzas de oro y demás pertenencias.
La
familiar de los damnificados declaró que “desde que sucedió el robo nunca más
volvió la policía, no quisieron tomar huellas porque usaban guantes pero
tampoco hicieron un identikit teniendo en cuenta que los ladrones andaban a
cara descubierta y que tendrían poco más de 30 años. Además el hotel ubicado
enfrente posee cámaras de seguridad que apuntan a la ruta cuyas filmaciones
podrían usarse para la investigación”. En cuanto a las víctimas dijo que
“quedaron muy mal psicológicamente y atemorizados”, ante cualquier movimiento
que surja en las inmediaciones.
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