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jueves, 20 de marzo de 2014

“Tico” León, testigo de casi un siglo de historia local

Personajes del Pago
San Antonio de Areco. Juan Ramón “Tico” León acaba de cumplir 90 años –nació el 29 de febrero de 1924- y sus palabras acercan  momentos de otros tiempos, que para quienes no vivieron esas épocas arequeras, permiten hacer una pintura aproximada de un San Antonio de Areco diferente y del origen de una institución tan destacada como Bomberos Voluntarios, ya que “Tico” fue parte de esa entidad desde sus inicios y por 30 años.


Hijo del asturiano Juan Ramón León -que llegó de España evitando el larguísimo servicio militar español, de 4 años en ese momento- y de Margarita Papaleo, perteneciente a una antigua familia arequera, pasó los primeros años de su niñez en el paraje El Tropezón, en el límite con Baradero, donde su padre instaló una panadería. Terminó la primaria en la Escuela N° 1 ya que se asentaron en Areco.
Describe una infancia y una juventud tranquilas, muy dedicado al deporte, “mucho fútbol, había canchitas por todos lados. Siempre fui de Tempestad, que tenía una en Segundo Sombra y Rivadavia, al lado había una de Huracán”. También frecuentaba bailes aunque no era su don bailar, “era más un paseo que un baile y salidas muy espaciadas, cada tres o cuatro meses”.
En 1945 hizo el servicio militar y le tocó una compañía particular, “el regimiento Escuela de Tropas Mecanizadas. Había 12 tanques en el país que, supongo yo, habían sido de la primera guerra mundial, eran ingleses, yo manejaba el N° 6, íbamos dos personas, una cosa muy chiquita pero con una suspensión muy efectiva, con un enorme motor al costado. Tenía 6 marchas, y alcanzaban unos 30 o 40 kilómetros por hora, no más. Se hacían prácticas. Salíamos por la avenida General Paz casi todas las mañana a dar una vueltita, porque aunque hoy resulte impensado, no andaba nadie en la zona”, recuerda. 
Tico se casó en 1954 con Luisa Manno, y tuvieron dos hijas, Stella Maris y María  Julia.
En cuanto al trabajo, recorrió varios rubros en un principio, “hice de todo, con unos tíos colocábamos molinos, bombas, después empecé con la electricidad con un amigo, Toto Gómez, con quien compramos un coche y hacíamos publicidad por la calle, salíamos todas las tardecitas”.  Se paraban en las esquinas y, con discos de pasta, pasaban música y publicidad de comercios como Casa Galver, Casa Perret, Ratto Hnos., entre otros.
Precursores en difusión de partidos
Demetrio Molina,  padre de José, le propuso hacer una instalación de parlantes, “hicimos una red de altavoces y llegamos a transmitir partidos de la Cancha Fitte, y retransmitíamos los resultados de partidos”, en esa aventura lo acompañaron Camilo Fagnani, “Cholo” Acuña, “Cacho” Fernández, en esa época “no existían las radios portátiles”.
Junto a Demetrio Molina instalaron un pequeño negocio de electricidad, se asociaron con Ratto Hnos., sociedad que más tarde se disolvió y “Tico” se quedó con la parte donde actualmente tiene y atiende su local de productos para la electricidad y reparaciones, en San Martín entre Alsina y Belgrano.
El nacimiento de Bomberos
“Tico” fue concejal por el radicalismo durante dos períodos, el primero desde 1958, cuando asumió la intendencia Aquiles Pazzaglia y luego cuando lo hizo Don Carlos Tapia en la década del 70. Al asumir Pazzaglia convoca “al primer Congreso vecinal, creo que fue el primero y el último, estaban las sociedades de bien público, los clubes, los sindicatos, reunidos durante dos días, invitaron a los concejales y fui el único que concurrió. Se presentaron unas treinta y seis ponencias,  las del Centro de Comercio y del Rotary Club proponían la creación de un cuartel de Bomberos Voluntarios”, recuerda.
En ese momento, 1958, para controlar un incendio se llamaba a los bomberos de Mercedes. Ese año se comenzaron las reuniones para organizar el Cuartel local, de todas participó “Tico” como concejal y finalmente fue uno de los primeros voluntarios, junto con los hermanos Smoris, Raúl Drahgi, Omar Bispo, entre otros.
El Centro de Comercio ofreció un espacio para que se guardaran los elementos, y allí permaneció el nuevo Cuartel por 5 años.  En un principio los elementos eran “poquísimos”, algunas cosas que “Tico” obtuvo con el permiso del intendente Pazzaglia, “me dijo que fuera al Corralón y me llevara lo que no servía. Había tres líneas de mangueras y dos lanzas que son los extremos para las mangueras-, empezamos con eso”.
Entre los primeros integrantes de la Comisión  estaba José Brizio, “un gringo macanudísimo, fabricaba un montón de cosas, era mecánico, empezamos a trabajar”.  Casa Ratto  donó 300 pesos y con ese dinero compraron un camión modelo 1936, fue el N° 1, que por vinculaciones de “Tico” con distintos cuarteles, fue preparado con un tanque y una bomba en la ciudad de San Martín.
Pero esa auto bomba tuvo sus inconvenientes,. Un día de mucho calor pasaron casi todo el día combatiendo un incendio en campos de Ustariz, Villa Lía, “volvimos como a las 17, llegamos con una falla en el camión, y nos llaman de Capitán Sarmiento por un incendio en la estancia de los hermanos Hernández, frente al balneario –íbamos mucho a Sarmiento-, salimos para allá y no llegamos, se nos salió una biela de pistón por el costado del bloc”
Los gastos eran solventados con el aporte de socios y con colaboraciones, “don Pedro Marconato, diputado nacional, nos daba 100 pesos mensuales, y la misma cifra Penn Controls”. En un principio les confeccionaron un mortero, que se ubicó en la Comisaría, y la alarma se daba con bombas de estruendo. La sirena llegó años después, era de defensa antiaérea, primero fue colocada en la Usina y luego en el Cuartel.
“Tico” destaca el lugar preponderante que logró el Cuartel arequero, incluso él fue designado junto a representantes de algunas localidades más, para crear el reglamento de bomberos que adoptó la Federación para todo el país y que aún está vigente. Estuvo 4 años a cargo de la capacitación en la Federación.
Momentos tensos
Ser concejal le produjo algunos momentos de sobresalto a Tico, durante el mandato de Tapia corrió el riesgo de ser asesinado, “entraron a matarme a mí y a Gabino Ramírez”, asegura. En ese momento había rumores de que querían destituir a Tapia y un grupo había decidido impedirlo según se sospecha.
Un día “Tico” llegaba al Concejo como siempre, para una Sesión ordinaria, y notó que 5 personas que le parecieron con actitud extraña,  bajaban de una camioneta. El recinto estaba lleno de gente, lo que no era común, sospechó de la situación y le propuso al presidente del bloque justicialista, Nazario Scarano, comenzar e inmediatamente ir a un cuarto intermedio para evitar cualquier disturbio. Así lo hicieron y al día siguiente se enteraron por gente del sindicato que esos 5 hombres que le habían resultado sospechosos habían llegado armados, afirmando, “cuando León habrá la boca le arrancamos la cabeza”.
Tapia les aseguró después,  “no era para ustedes muchachos”, pero que existían sospechas de que lo querían destituir, “no la bancada nuestra”, afirma León, “éramos los únicos que lo defendíamos, hasta le ayudábamos a hacer el presupuesto”.

Después de ricas experiencias, “Tico” vive hoy una vida “tranquila, pueblerina”, continúa trabajando y se siente muy conforme “con lo que me ha tocado”.