Perpetua para el autor
material
San Andrés de
Giles. La Justicia dio a conocer el
fallo por un homicidio cometido en la zona rural en 2010 por una banda
armada. En el asalto, perpetrado el 13 de abril de 2010
en un campo del kilómetro 107 de la ruta 7, el vecino Raúl Andrada fue muerto
por uno de los delincuentes mediante
disparo de arma de fuego. Por el desgraciado episodio llegaron a juicio
cuatro de los cinco imputados; tres fueron condenados, uno fue desvinculado y
el restante se encuentra prófugo.
En aquella ocasión,
aproximadamente a las 2 de la madrugada, un grupo de delincuentes ingresó a la
vivienda con fines de robo. Andrada se percató de la intromisión mientras estaba
descansando e intentó cerrar la puerta de la habitación donde estaba junto a
sus dos hijos menores. En ese momento, uno de los delincuentes disparó contra
la puerta hiriendo de muerte a Andrada; sus hijos presenciaron el terrible
momento. Los malhechores se dieron a la fuga, llevándose elementos de valor el
vehículo de otro empleado del lugar.
El juicio oral, que
culminó el viernes 7 de marzo, se desarrolló en el Tribunal Oral en lo Criminal
N° 2, a
cargo de los doctores Graciela Larroque, Tomás Barski y Fernando Bustos
Berrondo. Además del homicidio de Andrada, se consideraba que los enjuiciados
habían participado de varios ilícitos en la zona y hasta de otro homicidio en
ruta 9.
Por el hecho de Andrada
fueron condenados tres de los imputados: Miguel Ángel Palloti a prisión
perpetua por homicidio criminis causa, Gastón Modernel a 20 años por homicidio en ocasión de robo, y
Joel Roco a 14 años también por homicidio en ocasión de robo. En tanto, el
cuarto imputado, Leonardo del Rincón, fue desvinculado durante el juicio del
homicidio de Andrada, desistiendo de la acusación el fiscal de juicio Adrián
Landini. Del Rincón solo terminó siendo condenado por encubrimiento en uno de
los robos por los que fue enjuiciada la banda.
Justicia
Tras la lectura del fallo,
Ricardo Andrada, hermano de la víctima, agradeció a la justicia y relató lo que
la familia debió pasar hasta llegar a este momento que les deja mucha paz. “Fue muy difícil y teníamos mucho miedo de
que pudieran recuperar la libertad. Pero gracias a Dios ya está. Hoy tenemos
mucho alivio, es la primera vez que veo que mis sobrinos pudieron desahogarse
tras la muerte del padre. Ahora esperamos seguir más tranquilos”. El lamentable hecho seguirá presente en la
familia, “lamentablemente el día que matan a mi hermano, horas después mi
sobrina dio luz a mellizas; las gordas
son preciosas y juntamos fuerzas para estar siempre con ellas. Fue muy duro ese momento pero hoy estamos más
tranquilos porque se hizo justicia, que es lo que queríamos”.
