Tres delincuentes robaron efectivo,
una rastra de plata y oro, y un reloj antiguo
San Andrés de Giles.- El vecino Raúl “Baby”
Stopiello fue golpeado brutalmente por ladrones que ingresaron a su casa
durante el mediodía del viernes 24.
Los
delincuentes irrumpieron cuando Stopiello se encontraba sólo y recostado en su
domicilio ubicado en Chacabuco y Pell egrini. De pronto sonó el timbre por lo
que se levantó y miró por la ventana, vio una chica y le abrió la puerta.
Inmediatamente se le abalanzaron dos muchachos de entre 25 y 35 años que con
trompadas lo llevaron adentro, lo pusieron boca abajo en el piso y comenzaron a
golpearlo en la cabeza insistiendo en que les dijera donde tenía el dinero.
Stopiello dice que lo pusieron en esa posición para que no pudiera verles la
cara. “Veía un charco de sangre al lado mío pero no podía hacer nada porque me
pegaban y me pegaban”, cuenta el vecino, “les decía que me dejaran levantar
para mostrarles donde estaba la plata porque ellos solos no la iban a encontrar
pero, no me lo permitían, me seguían pegando y me apuntaban con un revolver en
la cabeza”, relata y agrega que luego de tres o cuatro minutos accedieron a que
los llevara al lugar donde tenía guardado el efectivo, que se encontraba en la
cocina, y lo tomaron. Desde allí lo llevaron al living donde le taparon la
cabeza y continuaron acosándolo con el arma preguntando “lo mato o no lo mato”
para que les diera algo más, por lo que les entregó una rastra de plata y oro,
un reloj antiguo de oro y una cuchilla.
El
asalto duró unos siete minutos. Cuando los forajidos se fueron, Raúl pudo
destaparse la cabeza, cruzó a pedir ayuda a la vecina de enfrente quien le
desató las manos y fue trasladado a la clínica San Fernando, situada en calle
Moreno 666, donde le curaron las heridas de la muñeca, las piernas y otras
partes del cuerpo, y le hicieron unos seis puntos en dos cortes que tiene en el
cráneo.
Los
asaltantes se llevaron, además, una notbook y una cámara fotográfica
profesional.
Testimonios de vecinos ayudan a la
investigación
El
subcomisario Gabriel Rojas dijo que,
debido a testimonios de vecinos, pudieron determinar que los tres sujetos se
movilizarían en un Volkswagen Gol de color negro que habrían dejado estacionado
sobre calle Pellegrini en el momento del atraco. Los dos hombres llevarían el
pelo corto, tendrían tez morena y ninguno fue reconocido como habitante de esta
ciudad.
La
policía está realizando las pericias sobre las cámaras de seguridad aledañas al
hecho y del peaje para determinar la patente del auto.
La
recomendación del subcomisario Rojas para la población es que no abran la
puerta a desconocidos. Ante alguna duda o persona sospechosa exhorta a que llamen
a la comisaría para que los agentes concurran y procedan a su identificación,
tarea que dura solo unos minutos, “si no tienen nada que esconder, se les
pedirá disculpas y seguirán su camino”, aclaró Rojas, quien recordó que además
de llamar al 911, también pueden hacerlo, para mayor celeridad, a la comisaría
cuyos números son: 44 2222 / 44 2187.
“No estamos protegidos”
Stopiello
manifestó su enojo debido a lentitud de la policía tras dos llamados al 911,
“no estamos protegidos”, aseguró. El vecino recordó que durante el hecho, un
matrimonio al escuchar los gritos llamó al 911 “no estoy seguro si llamaron a la comisaría porque llamar al 442222 es como llamar a la
pared porque me ha pasado varias veces y tengo pruebas de eso”. Una vez que los
ladrones se fueron, Stopiello volvió a llamar al 911 dejando la denuncia y sus
datos, igualmente hasta el momento en el que lo llevaron al hospital no se
había hecho presente ningún policía. “Quiero que me expliquen qué función tiene el 911, si es tan exacto
como dicen porque si bien no le dieron bolilla a la chica que había llamado
antes, yo vuelvo a llamar. Hay un responsable, qué pasó. Hubo dos llamados al
911. Te pueden estar matando, te dejan tirado, se van los malos y los buenos
llegan tarde”, aseguró.