Un nuevo escenario de desalojo que
se torna complicado
San Antonio de Areco. Así como en su momento, la ocupación del
edificio del Club Los Mogotes por parte de una familia en dificultades, generó
discusiones y posturas enfrentadas, ya que el Ejecutivo de alguna manera
avalaba esa presencia y la oposición no, aduciendo que no era el lugar propicio
para eso, ahora surgió otro conflicto, esta vez con una familia que obtuvo el
permiso para vivir temporalmente en un espacio dentro de la Estación de Vagues
y que no estaría dispuesta a retirarse.
La información que surgió desde el Municipio señala que la
familia conformada por Agustín
González-Pamela Romero y sus dos hijos,
está viviendo en un sector de la Estación de Vagues, ya que se le otorgó
ese permiso temporario ante las dificultades económicas por las que atravesaban
los integrantes de la familia, sin un lugar donde habitar. Desde abril
comenzaron los diálogos para que buscaran una nueva locación, y se los habría
ayudado económicamente a través de sumar a Pamela a una cooperativa de trabajo
y a través de una bonificación para Agustín, empleado municipal, e incluso la
oferta de ayuda para que pudieran afrontar el depósito que se solicita para
alquilar una casa. También con la
búsqueda de casas para alquilar, pero no lograron acordar la partida de esta
familia de la Estación.
Así las cosas días atrás surgió un incidente, que tiene dos
versiones, la oficial señala que personal municipal se acercó para insistir en
que se mudaran a una de las casas que habían hallado para alquilar y Romero
habría evitado la conversación aduciendo que tenía que darle de comer a sus
hijos y cerrado la puerta violentamente lo que generó la rotura de un vidrio y
la herida de uno de los agentes municipales que habían acudido.
Versión de Romero
Por su parte, Pamela Romero, subió su versión al Facebook
donde sostiene haber sido agredida con insultos por parte de uno de los
empleados del Municipio, al que identifica como Damián Natalini, presente en el
lugar junto al jefe de Personal Tito González y al encargado del Corralón Leo
Mansilla, “se acerca como para pegarme y
yo asustada quise cerrar la puerta, esta persona le pega una trompada con tanta
fuerza que del mismo golpe la puerta se abre con todo, arrojando los vidrios al
comedor donde mis hijos estaban comiendo (…) y como si esto fuera poco le
empieza a gritar a mi marido ‘saca los chicos y vení cagón que te mato a
palos’, mientras se lo llevaban Tito y
Mansilla”.
Romero concurrió a la Estación de Policía para hacer la
denuncia pero halló que Natalini se le había adelantado, “manifestando que yo le cerré la puerta y por
eso se cortó la mano (…) sin tener ni siquiera un desalojo tuve que vivir
semejante patoteada frente a mis hijos”,
a esto agregó, “el día anterior cuando llego a mi casa a la noche
encuentro las puertas abiertas, el caño del agua cortado y los cables de la
televisión satelital cortados”. Asegura que recurrirá a la Fiscalía.
