El secretario Lobos asegura que este
Gobierno busca el cumplimiento de las normas sin excepciones
San Antonio de Areco. Operativos de controles
de distintos tipos, correspondientes al área de Justicia y Seguridad, obligaron
a decomisar alimentos y en otros casos a
concretar clausuras, entre ellas la de la estancia La Porteña.
Martín
Lobos, a cargo de esa Secretaría señaló que durante los meses de octubre y
noviembre se inspeccionaron doscientos cincuenta y nueve lugares, de los cuales
cuarenta y siete sufrieron infracciones. La situación les resulta preocupante
porque debieron decomisar en tres supermercados ciento ochenta productos por
falta de frío o vencidos, con el consiguiente perjuicio que esa venta podría
generar a los consumidores. En algunos casos la situación se agravaba porque
los productos vencidos eran ofrecidos a menor precio, por lo que había plena
conciencia de la situación y no se trataba de un descuido.
En
cuanto al rumor que circula acerca de que en algunos supermercados se
desconectan las heladeras durante la noche, Lobos manifestó que los controles
que realizan con un nuevo termómetro de tecnología avanzada, han probado hasta
el momento que la cadena de frío no se interrumpe.
Clausuras
En
diciembre comenzaron a acelerar los trámites de habilitaciones que estaban
iniciados pero nunca concluidos, en esta situación estaba la estancia La
Porteña, “no tiene habilitación, se los ha intimado un montón de veces, y la
falta de cumplimiento de esas intimaciones a los efectos de evitar cualquier
cosa que pudiera suceder, en resguardo de la seguridad de los contingentes –de
turistas-“, los llevó a tomar esta medida. La clausura rige para la explotación
comercial, no es que tenga una faja que impide atravesar la tranquera, aclaró
Lobos. “Se puede ingresar pero no pueden recibir contingentes ni dar de comer”.
De todos modos quien explota comercialmente el lugar ha comenzado los pasos
correspondientes para obtener la habilitación correspondiente.
Lobos
aclaró que no persiguen la clausura de los comercios sino todo lo contrario,
buscan que todos tengan la necesaria habilitación, que incluye tener un informe
siniestral, principalmente en un emprendimiento que trabaja con turismo y es
muy concurrido, como el caso de La Porteña.
Otro
operativo tuvo lugar en las oficinas de UATRE –obra social del trabajador rural
y estibador-, Arellano 371, sin habilitación, por lo que fue clausurada, “la
obra social sigue funcionando”, aclaró Lobos, de manera de no perjudicar a los
usuarios. Destacó que tanto el informe
siniestral y electromecánico que se exige para la habilitación, cumple una
función muy importante, “hemos bajado prácticamente a cero el grado de
siniestralidad”.
Lobos
subrayó que la forma de trabajar de este Gobierno municipal es que se
cumplimenten las normas sin excepciones.
Alcoholemia
También
se realizaron controles de alcoholemia en treinta y cinco conductores de
automóviles, ocho casos dieron positivo, dos se dieron a la fuga poniendo en
riesgo en su huida la vida de los inspectores, “tenemos identificadas las
patentes, labraremos la infracción con el agravante de darse a la fuga”. Otro
punto preocupante fueron los altos dosajes de alcohol detectados, lo que
implica un real riesgo para la seguridad vial.
