San Andrés de Giles. El
miércoles 13 un grupo de vecinos
realizó un nuevo corte de ruta a
la altura del km 95 de la ruta 7, lugar donde un menor de 14 años murió
atropellado, en reclamo por justicia. A
dos meses del trágico deceso, unas cuarenta personas acompañaron a la familia
de la víctima, Martín Ayala, quien fue atropellado en circunstancias en que
hasta ahora la investigación no ha logrado avanzar.
Laura Ayala, madre de Martín,
recordó que al momento del accidente hubo testimonios de pasajeros de un micro
sobre ocupantes de una camioneta Fiorino involucrados, participación que había
sido en principio descartada al ser detenidos en esa circunstancia por la policía en Carmen de
Areco.
Ayala indicó que esos testigos no
fueron tenidos en cuenta por la investigación, “la policía de San Andrés de
Giles dejó ir a los testigos del lugar; no les tomaron testimonio; ahora
tenemos que encontrar a los pasajeros de ese micro; los dejaron ir y ahora es
como buscar una aguja en un pajar; si las cosas se hubieran hecho bien desde el
primer momento acá en Giles la
investigación estaría más avanzada, pero nada hicieron”.
Dificultadas las posibilidades de
dar con esos testigos por no haberse tomado los datos en el momento, la
investigación de la Fiscalía se orienta a partir de lo registrado en las
cámaras de seguridad del peaje. El
accidente se registró el 13 de septiembre, viernes, a las 20.10, sobre el kilómetro 95, datos que distribuyen al momento del
corte, “ese día pasó muchísima gente para ir a Mendoza, a ver al Indio
Solari”. Laura admite que otra
dificultad es no contar con abogado, “nadie me quiere tomar el caso; dicen que
me van a llamar pero sigo esperando”.
