El director del
Hospital lo señala como uno de los
desgraciados hechos que a veces giran en torno de la medicina
San Antonio de Areco. Ante
las rumores sobre mala praxis por la muerte de un bebé a punto de nacer, se
consultó con el director del Hospital, Federico Botta, quien explicó que, según
el análisis que hicieron del caso, el accionar médico habría sido el correcto.
“Lamentablemente forma parte de los hechos
desgraciados que giran en torno de la medicina, si bien no son frecuentes,
acontecen, como en este caso (…) no tenemos una causa que lo justifique”,
señaló Botta, quien relató que la paciente se había acercado al Hospital el día
anterior al del hecho porque había comenzado el trabajo de parto, “es evaluada
por la ginecóloga de guardia, que le explica que está en trabajo de parto, y
que concurra al otro día que ya tenía planteada la inducción directamente, como
estaba con poca dilatación”.
Al día siguiente se interna para la inducción, bajo
el control de la médica que la venía atendiendo, todo aparecía normal hasta
prácticamente el mediodía, continuaba la inducción. En el momento que la
partera toma a su cargo el control del trabajo de parto, se constata ausencia
de latidos fetales, por lo que convocan a la médica que atendía a la paciente,
se plantea una cesárea con urgencia pero al realizarla comprueban que el feto
había muerto.
Botta manifestó a PRIMERA FILA que al enterarse de
lo sucedido se planteó inmediatamente la revisión de la historia clínica,
“evaluamos la conducta del médico a través de la historia clínica que es un
documento”. Hablaron con el esposo de la paciente y después de ofrecerle las
explicaciones necesarias, “se le ofrece a la familia siempre, que si no está de
acuerdo o sospecha una mala praxis, que hagan la denuncia correspondiente”, en
este caso no era esa la intención del marido, “creo que quedó conforme con la
explicación que se le brindó”.
El Director señala que una cosa es analizar la
situación “con el diario del lunes”, es decir cuando las cosas ya sucedieron, y
otra en el momento, por lo que considera que la conducta llevada adelante por
la médica fue la correcta, “porque una mujer que puede ir a parto natural se
induce ese parto”, es decir que siempre que se presenta como posible se apunta
a un parto natural, si por alguna razón no prospera entonces se recurre a una
cesárea.
Desde el Hospital se ofreció a la paciente y a su esposo contención psicológica, además
intervino el Municipio para tramitar el velatorio desde Acción Social, ya que
no contaban con medios para realizarlo.