Asalto a remisero
Capitán Sarmiento. Pablo Pacenza, empleado en la remisería
Pronto, comentó sobre el asalto que sufrió en la noche del sábado 16 a mano de tres sujetos que posteriormente fueron
apresados. Pacenza refirió que al momento de ser solicitado el viaje en la
remisería no sintió sospechas hacia los tres jóvenes, “accedimos y fuimos para
Pilar, al que me vino a preguntar más o menos lo tengo de vista porque vive acá
en Sarmiento”.
La situación se
desencadenó a poco de tomar la ruta 8, ante el pedido de detenerse para orinar, sin ser atendida su sugerencia de acudir a una estación de
servicio, “se bajaron los tres y cuando terminaron se me avalanzaron con un
cuchillo en el cuello, una pistola en la cabeza, y diciéndome ‘quedate
tranquilo o te vamos a matar’”. Ya
maniatado y en el asiento de acompañante, la situación se complicó para los
asaltantes al notar que el combustible no era suficiente para llegar a destino,
“es una práctica que he adoptado por las dudas; además les dije que a nafta no
andaba, una mentira mía”. La situación
no era fácil, “todo el tiempo diciéndome que me iban a matar y yo tratando de
calmarlos, les decía que se lleven el auto pero no sé por qué no querían”. Con rumbo hacia Pilar, y avisado de que eran
secundados desde Sarmiento por un Fiat Clio azul con vidrios polarizados, al
llegar a Areco correspondía cargar gas, y para esto la decisión fue detenerse
bajo el puente de la ruta 8, bajar y aguardar con los dos menores a que
volviera de cargar gas quien manejaba, Corvalán, “estuvimos ahí abajo del
puente unos 15 minutos, yo sentado en una piedra y uno atrás apuntándome”. Retomado el viaje, la amenaza continua de muerte se alternaba
con ofrecimiento de droga, “estaban súper drogados, muy alterados”. Vio su
oportunidad de liberarse en el personal de Gendarmería del peaje, y su maniobra
de arrojarse (coincidente con una falla de su auto al bajar la velocidad)
resultó con él ileso y los tres apresados.
En esta experiencia, Pacenza marca su agradecimiento hacia el personal
policial, “estoy muy agradecido, los pudieron
aprehender; la situación que me tocó vivir no se la deseo a nadie”.
