La directora Vigil señaló la buena recepción de la gran
mayoría del público
San Antonio de Areco. El Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes reinauguró cuatro
salas el lunes 4 de noviembre, después de una ardua tarea de recuperación a la
que obligaron los daños producidos por la inundación de diciembre de 2009. La
directora de Museos, Andrea Vigil, se refirió a esta reapertura y la
repercusión que trajo la modificación de la forma de mostrar el acervo del Museo.
Las cuatro salas
recuperadas tienen el siguiente orden, en primer término la dedicada a la
historia del Museo, la segunda a Ricardo Güiraldes, la siguiente a su esposa
Adelina del Carril y luego la pinacoteca.
Una puesta que generó algunas resistencias
Con respecto a las
innovaciones, Vigil señaló que la puesta es “absolutamente diferente a lo que
uno veía en el Museo anterior, pero cuidando de respetar su identidad y su
espíritu”. La forma de mostrar “es mucho
más moderna y tiene que ver con un nuevo lenguaje de comunicación que se ve en
todos los ámbitos y también en los museos”.
Con respecto a los
colores utilizados para las paredes de las salas, que algunas voces
resistieron, son parte también del discurso del Museo, y así lo explicó Vigil,
“en la primera sala los colores son en la gama del verde, bastante oscuros, hay
varias vitrinas, una sala que oprime porque la idea es mostrar cómo era un
museo en el año 38, cuando se armó el nuestro, con objetos que no se relacionaban
entre sí, no había un guion que se pudiese seguir. En la segunda, la de Ricardo
Güiraldes, las paredes están pintadas color amarillo, que tiene que ver con la luminosidad, la época
dorada de Güiraldes, la espiritualidad
del escritor. Las otras dos de color lila, relacionado a la feminidad, una sala
más bien despojada, para mostrar el
espíritu de la compañera de Güiraldes, que vino de una familia aristocrática
pero en un momento se despoja de las riquezas y empieza a vivir de acuerdo a la
doctrina del hinduismo. En la pinacoteca se busca un contraste entre la obra y
la pared para que se pueda apreciar mejor”.
La mayoría dijo sí
Vigil señaló que más
allá de “un par de opiniones en contrario”, la recepción de los cambios fue muy
buena, hubo “críticas positivas”, quienes han viajado por el mundo, comentaron
que la estética encontrada en Areco era similar a la de museos europeos,
“disfrutarlo en otro lado y no permitirte disfrutarlo en tu propio pueblo sería
un despropósito”.
En proyecto
Sobre las tareas que
aún demanda el Museo, Vigil manifestó que resta armar dos salas que serán
dedicadas al gaucho, con un “volumen importante de patrimonio”, una de ellas
para el gaucho más antiguo, “al que podemos relacionar con el Martín Fierro y
la era del cuero”, y la otra al “más contemporáneo relacionado al Don Segundo”,
la que incluirá la colección de platería. Se trata de una tarea “grande y
compleja”, por lo que todavía no tienen fecha estimada, ya que implica “mucho
trabajo y mucho dinero para seguir”. Después les quedaría el último tramo, “ya
más fácil, una sala de exposiciones temporaria”.
Han extendido el
horario de atención una hora, se lo puede visitar de miércoles a lunes de 11 a
18. Evalúan si continuarán con el cobro suspendido de la entrada, medida tomada
porque no se mostraba el Museo completo.
