Qué es de la vida
de…
San Antonio de
Areco. Jorge Agüero (38), concejal mandato cumplido, que fue presidente del
Concejo Deliberante y militante justicialista, se alejó de la política en los
últimos años y se dedicó completamente a su profesión, abogacía. En una charla
con PRIMERA FILA, recordó su accionar en la política, un periodo del que
rescató como muy positivo el trabajo para transformar la realidad.
Define sus inicios en política casi como un “autodidacta”,
en 2003, a poco de recibirse de abogado, si bien durante la carrera no había
sido ajeno a esos intereses ya que estudió en la Universidad Nacional de La
Plata y tuvo como profesores a Federico Storani, Humberto Quiroga Lavié –“que
había sido convencional constituyente en la reforma de 1994”-, el “Negro” Raymundi, “la política era cosa de
todos los días”.
En 2003 hizo campaña para Néstor Kirchner, “con el
convencimiento de que era la mejor opción (…) estuve solo, ni siquiera trabajando en grupo”. Después
comenzó a trabajar con Fabio Sorchilli para la elección de Intendente en ese
año. Continuó ya con Acción Comunal Justicialista, “el grupo de Luis Lupini”,
llegó al Concejo Deliberante –en el periodo 2005/2009-, “el grupo nuestro se
insertó en la estructura del justicialismo local que ya comandaba Francisco
(Durañona)”.
A principios de 2012 Durañona lo convoca para
sumarse al Ejecutivo, en principio para ocupar la Asesoría Letrada, “un puesto
que integraba asesoría letrada y
secretario legislativo”, pero por necesidades que surgieron le pidieron ser
parte de la Secretaría de Hacienda, “que no es lo mío. Intenté hacer lo mejor
que pude, por cuestiones políticas, ajenas a lo que a mí respecta, disputas
internas y demás, el clima de trabajo no era el mejor”, a eso se le sumó que su
labor en el Municipio no era compatible con su labor profesional, todo lo que
lo impulsó a alejarse y hasta el momento no volvió a tener una participación
activa en la política local.
Una
tarea bien hecha
De su trabajo en el Concejo como presidente
recuerda situaciones positivas, “la alegría más grande es que se haya podido
reflejar lo sentí que era necesario
hacer. No me interesaba tener mucha presencia institucional, sí me interesaba
la presencia real del Concejo en las incumbencias propias, la relación con los
medios de prensa, la función legislativa propiamente dicha, la relación
interbloques, me ocupé de que funcionara como Concejo, más allá que fuera
la cara visible. Nunca dejé de atender a nadie”.
Recuerda que en ese periodo traccionaron muchas
cuestiones importantes, “por supuesto no lo hice solo sino con el resto del
Cuerpo legislativo, pero uno fue el motor de esas iniciativas que sirvieron
para dar un varias de soluciones”. Entre
los temas tratados recuerda el haber impulsado las conversaciones sobre el plan
de Ordenamiento Territorial, “había arrancado en 2003, cuando entré como
concejal estaba juntando polvillo, hasta que empezamos a conversar con Fernando
Fernández y Lilia Ana Pereyra, dos de los representantes más claros que tenía
el oficialismo de entonces (…) logramos entender para qué servía (…) y dónde
estábamos parados y que lo que se venía proponiendo no tenía en cuenta el
futuro”.
Sobre la demora que tiene aún ese Plan que no entra
en vigencia al día de hoy, Agüero manifestó, “entiendo que son cuestiones
burocráticas que hay que seguirlas (…) el Concejo es un órgano donde se hace
política. Está bien. Pero es importante que los grandes temas se aborden con
seriedad y trabajo, algunos exceden una Gestión”.
También mencionó otras cuestiones que trataron como
la cuestión de las cerealeras, los feed lots, entre muchas otras. “Todo cuesta,
porque requiere colaboración, comprensión e internalización de los instrumentos
de parte de todos los sectores de la comunidad”.
Concluyó que se trabajó mucho en su período de
gestión, aunque no se haya reflejado “pomposamente”, lograron la sanción de
muchos proyectos y el avance de otros. Hay temas que quedan relegados, “depende
de las necesidades que se van dando y de las voluntades políticas”.
Lamenta no haber tenido más tiempo para finalizar
algunas cosas, “te queda ese sabor de que te faltó un poquito”. Lo mejor: “haber podido transformar
realidades”.
Otra
forma de concebir la política
Definió su alejamiento como una consecuencia de su
falta de tiempo y del cambio de paradigma que se dio en la política, “yo la
entiendo como una actividad similar a cualquier otra, que requiere ser
desempeñada con dedicación, esfuerzo y esmero, pero no puede ser una especie de
intromisión en la vida personal como hoy”. De todos modos nunca se alejó del
todo, ya que muchas veces colaboró con algunos temas en los que se solicitó su
aporte, “siempre estoy a disposición para ayudar”. Si lo volvieran a convocar
consideró, “habría que ver en carácter de qué, esas cosas se van dando”.