Obra para grandes y chicos coordinada
por la profesora Alicia Laboranti
San Antonio de Areco.- Presentaron nueva obra
de teatro, como parte del ciclo que promueve desde hace 10 años la profesora
Alicia Laboranti, con alumnos del colegio Santa María. “Misterio en el
Palacio”, una adaptación del cuento “Las doce princesas bailarinas” de los
hermanos Grimm.
El
jueves 31 de octubre, a partir de las 10:00 el salón auditorio del Complejo
Hogar Santa Catalina se colmó de criaturas expectantes por ver la nueva obra.
Los dieciséis jóvenes actores en escena y los siete adolescentes que hacían las
veces de iluminadores, sonidistas y escenógrafos; lograron su objetivo:
entretener, hacer reír, crear suspenso y
sorprender a los espectadores, con una puesta digna de profesionales.
El
espectáculo hizo varias muestras durante dos jornadas para que todos los
jardines de infantes de Areco pudieran asistir.
Una historia que lleva 10 años
En
2003 un grupo de estudiantes del último año del secundario del Instituto Santa
María de la Asunción propuso preparar una obra de teatro dirigida a niños, que
tuvo gran aceptación. Permitió disfrutar a espectadores y protagonistas, además
de ser útil a la cuestión didáctica. Desde entonces, Alicia Laboranti traslada
esta proposición ininterrumpidamente a los sucesivos estudiantes que finalizan
el ciclo en dicho Instituto, representando una historia diferente cada vez.
La
organización de este proyecto comienza cada mes de abril y los alumnos no
tienen la obligación de participar porque es extra curricular, lo que implica
que trabajan en él fuera del horario de clases, salvo los días en que presentan
el espectáculo.
La elaboración de la obra
La
gestación de la obra comienza con los aspirantes que se inscriben, y de acuerdo
al número de mujeres y varones que pretenden participar Laboranti elige la
obra, luego la analizan y, si todos la aprueban, la adaptan a las
características y habilidades que cada uno posee. Para hacer un producto
entretenido, tanto para chicos como para adultos, se selecciona un cuento
tradicional que adaptan para que los niños lo entiendan y para que los grandes
no se aburran.
El
estudiantado que forma parte del proyecto se dedica al armado global del
trabajo, por eso los que prefieren no actuar se encargan de la iluminación, el
sonido y la escenografía.
Colaboradores fieles e itinerantes
Durante
toda esta década ha habido acompañantes que se han mantenido fieles a este
propósito, como el hogar Santa Catalina que siempre cede sus instalaciones para
la puesta en escena; Marta Achetta que, con sus alumnas de la Escuela 401, se
encarga del maquillaje; la asociación de padres del Instituto que suministra la
iluminación y diversos jardines como el 901 y el 904 que llevan a sus dos
turnos completos a presenciar la obra.
A
fines de noviembre, cuando los estudiantes ya terminaron con sus exámenes,
llevan la obra a la escuela para niños con discapacidad motora, 502, (La Manuela), donde se suman los nenes del
jardín vecino, 905; y también al hogar San Camilo de Vagues.
Todo ciclo culmina
Alicia
Laboranti afirma que, como “las cosas tienen un ciclo”, este año será el último
del proyecto, cree que 10 años es un tiempo suficiente para desarrollarlo, y es
un momento oportuno para cerrarlo antes de que empiece a decaer. Con este
propósito, que dio a conocer apenas se inició el año, convocó a un reencuentro
de los ex alumnos que hace un decenio tuvieron la idea de crear este espacio.