El Intendente
habría pedido la renuncia a todo el Gabinete
San Antonio de
Areco. Momentos antes de que se desarrollara el acto por el Día de la
Soberanía, miércoles 20, y frente al mismo edificio dónde se iba a realizar, el
Jardín 901 –Vieytes y Alsina-, un accidente vehicular de poca importancia desató una sacudida dentro de la estructura
municipal, ya que la demora de la llegada de la ambulancia al lugar habría
generado el pedido por parte del intendente
Francisco Durañona, de la presentación
de renuncias de su Gabinete.
En el momento en que el Intendente llegaba al lugar
para participar del acto, se produjo un choque en cadena, que no tuvo grandes
consecuencias, pero que generó una aparente crisis de nervios a una mujer que
ocupaba uno de los autos involucrados. Varias personas se acercaron para
asistirla, entre ellas estaba el Intendente, que se ocupó de solicitar
personalmente una ambulancia al Hospital a través de su celular.
La ambulancia demoraba, por lo que el Intendente
habló varias veces reclamando su presencia, según versiones, entre esas
llamadas habría recibido un trato no muy cortés de operador que recibe las
llamadas, algo así como un cortante y poco contenedor “ya salió, debe estar al
llegar”. La ambulancia arribó finalmente unos 20 minutos después de haber sido
solicitada y sin un médico sino con la Jefa de enfermeras, pero la situación,
evidenció ante el Intendente y de alguna manera lo expuso públicamente ante la
gente en el lugar, que el servicio sigue teniendo falencias que en varias
oportunidades se prometieron evitar
–algo que se venía reclamando a gobiernos anteriores inclusive-.
La demora que tuvo la asistencia médica, habría
provocado que la semana próxima se
anuncien cambios en el Gabinete, algunos relacionados con esta cuestión y con
otras, ya que entre los trascendidos está que el veterinario Gabriel Pedretti,
director de Salud de San Antonio de Areco, dejaría su cargo para regresar a
ocupar su banca de concejal en San Andrés de Giles.
El director del Hospital, Federico Botta, podría
reemplazarlo, pero primero debería aclararse si, a su vez, a Botta le aceptan
la renuncia solicitada a partir del incidente con la ambulancia.
Desde
el Hospital
Botta habló con PRIMERA FILA sobre el pedido de
renuncia realizado por el Intendente “a todo el personal ejecutivo, no solo del
Hospital sino de otras áreas”. Botta aclaró que en la cuestión de la ambulancia
desde el Hospital se actuó correctamente, ya que la ambulancia había concurrido
por un accidente en la zona de la estación de peaje, por lo que, ante la
presencia de un solo médico de guardia ese día, debió dejar en la guardia a la
médica laboral. Ante la nueva llamada para asistir a la mujer con una aparente
crisis de nervios decidió esperar al regreso de la ambulancia en cuestión, ya
que estaba en camino y la convocatoria del chofer de pasiva iba a demorar más
aún la situación. Una vez que arribó la ambulancia con la víctima del accidente
en la zona de Solís, Botta decidió que ante el estado que presentaba esa
persona, el médico de guardia era necesario en el lugar, y así envió la
ambulancia con la Jefa de enfermeras ya que la aparente situación de la mujer
no era crítica.
La
legalidad
Botta recordó que legalmente no puede dejar el
Hospital sin médico de Guardia. Y en cuanto al tema de la ambulancia “es
eterno”, señaló, “y volverá a pasar así pongamos cinco ambulancias, un día
vamos a tener siete cosas juntas y va a volver a acontecer”.
Con respecto a la decisión del Intendente ante lo
ocurrido, la comparó, “es como si uno se separara de la mujer porque no le puso
sal al churrasco. Me parece mínimo el hablar de un incidente con una ambulancia
para desplazar a todo un equipo de trabajo en el Hospital”.
El pedido de presentación de la renuncia de Botta
–que habría sido hecho a través de terceros y no del mismo Intendente, lo que
no habría agradado al Director del Hospital, “es una cuestión de formas”-, generó la renuncia de todo su equipo de trabajo.
La
cuestión económica
Ante la consulta si el problema en el fondo en el
accionar del área de salud es económico, respondió, “el problema con los
médicos es eterno y va a seguir existiendo, sobre todo cuanto más nos alejamos
de Capital y el Conurbano”, ya que los médicos de las guardias “se tornan
mercenarios”, para definirlos de alguna manera en relación a que concurren a
determinados centros de salud por lo que se les paga, y ante una mismo sueldo
prefieren los lugares más cercanos a sus domicilios, “cada vez se torna más complejo porque
estamos jugando contra el mercado”.
