Mejoras edilicias y obras
San Antonio de Areco.-
Ángela Muñoz presidente del tradicional centro de jubilados que tiene su sede
en calle Zapiola, entre Irigoyen y Guido, considera que para la Asociación este es un buen año que transcurre colmado de actividades y
mejoras edilicias.
Una de las obras más importantes de
2013 es el cambio del cielorraso del salón de fiestas al que colocaron planchas
de lana de vidrio ignífugas y térmicas. Esta modificación, además de
implicar seguridad y comodidad, también
mejora la acústica y evita la fuga de
ruidos que pueden resultar molestos al vecindario. Además se renovó toda la instalación eléctrica. La
reforma, llevada a cabo por la empresa De Minicis de San Andrés de Giles, tiene
un costo de aproximadamente 80 mil pesos y estaría terminada antes de mediados
de octubre.
El lugar es uno de los más
privilegiados de Areco en cuanto a salón de fiestas, ya que tiene todos los
servicios a resguardo de un techo, incluida la parrilla, y una capacidad para
290 personas sentadas, lo cual hace que el salón sea requerido permanentemente
para diversos eventos. Su alquiler constituye una considerable fuente
generadora de ingresos para el Centro, además de las recaudaciones que se hacen
con las rifas y el aporte de los socios.
Actividades
Sus seiscientos afiliados pueden
acceder a los servicios de enfermería, pedicuría y masoterapia (en breve),
realizar los cursos de cocina saludable y participar de clases de yoga. Incluso
existe la posibilidad de lecciones de gimnasia bajo la modalidad privada,
abiertas a todo público, sin receso por vacaciones, de lunes a viernes tanto
por la mañana como por la tarde.
Como siempre, la entidad ofrece la
entrega de bolsones de alimentos a los jubilados que lo soliciten. En este
momento se distribuyen ciento ochenta partidas pero, Ángela Muñoz aclara que
hay gente en lista de espera, por lo que están haciendo reclamos para que les
proporcionen más asistencia.
Turismo abierto
Tanto los abuelos como cualquier
persona que no esté asociada pueden gozar de los viajes que les ofrece este
círculo a variados destinos turísticos y que pueden ser abonados en cuotas
antes de la fecha de partida.
Después de la pena por el
fallecimiento consecutivo en el término de un mes de dos queridos y valiosos
miembros del Centro, Teresita Di Princio que trabajaba como enfermera
(actualmente desempeña esta tarea Norma Magallanes) y su esposo Vicente
Atinone, que ocupaba el cargo de tesorero; se están recuperando y preparándose
para la renovación de la Comisión
cuya asamblea se realizará en noviembre. La presidente, que ya lleva tres
períodos de mandato, dice que esta vez desea que otra persona ocupe su puesto
ya que hay mucha gente capacitada: “Las instituciones deben renovar sus
integrantes”. También anhela “que siempre haya gente con fuerza y ganas de
trabajar para llevar adelante el Centro de Jubilados”.
Entre los programas ya definidos, se
cuenta la fecha confirmada para la despedida de año, que será el 7 de diciembre.