Grupo Scout Cura Brochero
San Antonio de Areco. El
Grupo Scout Cura Brochero ofrece a niños y jóvenes de la localidad, un espacio
de aprendizaje, juego y servicio que
complementa la tarea de padres y docentes. Se concretó gracias al interés de
Alberto y Alejandra Basso, quienes 7 años atrás decidieron iniciar una
formación que les permitiera recuperar esa actividad. En este momento el
objetivo es lograr una sede propia.
El interés por esta actividad que
nunca habían practicado, llevó al matrimonio Basso a profundizar en el tema ya
que les preocupaba observar a muchos chicos sentados en la vereda a distintas
horas del día, “mucha calle sin un adulto que los controle no es un buen
camino”, consideró Alberto. Veían que después de la comunión no había en la Parroquia un grupo que aglutinara chicos y jóvenes, ya que ese es un
buen ámbito para aprender “valores, comprender más el sentido de la vida, la
convivencia, el sentido de comunidad”. Así decidieron formarse en el scoutismo
y en primer lugar contactaron con
Scouts de Argentina y luego con el
Grupo Scout Diocesano, de la Diócesis Zárate
Campana.
El Grupo local lleva ya 3 años de
existencia, inicialmente se reunían en Santa Catalina, luego en el Club Náutico
y a fines del año pasado en un espacio abierto frente al Polideportivo, con
asiento de sostén en la misma casa de Alberto y Alejandra, Moreno 18. Ya que se
trata de un voluntariado y no se cobra por esta actividad, solicitan
colaboración, fueron escuchados por el intendente Francisco Durañona quien
gestiona el pase de un terreno para que puedan construir su propia sede, y
mientras tanto les permite utilizar La Matera
para los encuentros que se realizan los sábados desde las 16.
En cuanto a qué es lo que un niño o
un joven puede encontrar en este Grupo, Alberto y Alejandra lo definen como un
espacio donde se brinda aprendizaje y juego.
Conceptos y valores
A través de las actividades los
chicos van entendiendo “conceptos y valores”, así los chicos de 11, 12 años
hasta 14 años, tienen como eje la aventura, “quieren trepar, pescar, hacer
nudos, fogones, construir. El siguiente estadio es el de los riders o
caminantes, “se empiezan a preguntar ‘quién soy, para qué estoy en este mundo,
preguntas de la adolescencia”, y la última etapa, desde los 18, es la de los
rovers, “están al servicio, pura y exclusivamente”. La formación terminaría a
los 20 años, “allí tiene que hacer el campamento en soledad, con todo el bagaje
aprendido tiene que saber defenderse”.
Quienes estén interesados pueden
acercarse para informarse con más profundidad e incluso compartir un encuentro.
Alberto y Alejandra están acompañados por otros dos dirigentes, Loly Gómez y
Herman Grunmeier.
