PRIMERA FILA - La verdad bien escrita - Alsina 394 (2760) San Antonio de Areco - Buenos Aires - Argentina - infoprimerafila@gmail.com

jueves, 19 de septiembre de 2013

Miguel Ángel De Lellis, 50 años de labor en la C.E.O.S.P

Trayectoria
San Antonio de Areco. El 26 de agosto, la Cooperativa de Provisión de Electricidad, Obras y Servicios Públicos (CEOSP), cumplió sus 80 años de vida. Durante esta celebración, que se extendió varios días e incluyó múltiples actividades, entre ellas el homenaje a empleados distinguidos por su trayectoria y labor desarrollada en la Institución. Se destaca el caso de Miguel Ángel De Lellis por sus 50 años de servicio, que comenzaron a contarse aquel 1º de abril de 1963 cuando ingresó a la Cooperativa Popular de Luz y Fuerza, que en el año 1974 se constituiría como CEOSP.


En su época de adolescente De Lellis con apenas 14 años pensaba ser arquitecto, pero abandonando los estudios, y dejando de lado una futura carrera superior, se dedicó plenamente a trabajar. “Me ofrecieron el puesto y acepté porque era primordial, y porque entrar a la Cooperativa en ese entonces era como ingresar hoy a Microsoft, por la moderna tecnología que disponía para esa época. Era impresionante. Hasta hoy conservo el 1º recibo de sueldo, que recibí en el correo”, indica con orgullo.
Al pasar el tiempo, Miguel conociendo los detalles del funcionamiento de la empresa,  progresó, ascendió en su categoría y asumió distintas responsabilidades, pasando primero a tomar estado de los medidores de cada domicilio con papel y lápiz en mano. Más tarde, alrededor del año `70, cuando la Cooperativa adquirió la primera computadora, De Lellis fue nombrado Jefe de Cómputos, y posteriormente Jefe de la Administración. Por algún tiempo, además, tuvo a cargo la gerencia interina de la institución.
Miguel De Lellis explica que, “Fueron tiempos muy duros, el Consejo no quería poner a una nueva persona en ese puesto, querían alguien que conociera el manejo desde adentro. Se vivía la superinflación y había que aumentar las tarifas en un 245% mensual para mantener el ritmo y no desinvertir.”, a lo cual agrega que se comentaba entre las autoridades, “Que iban a cerrar todas las cooperativas. Por suerte obtuvimos más tarde el título de distribuidores de energía, y eso nos dio mayor tranquilidad”, justifica.
En 50 años, participó y convivió de múltiples actividades con muchos compañeros. Es la única persona que tuvo la posibilidad de trabajar y conocer a todos los presidentes del Consejo Administrativo y demás integrantes de la CEOSP, se trata de cargos “que siempre fueron ad honorem, y solamente por sentir a la Cooperativa como propia mucha gente pone el hombro integrando la Comisión que rige los destinos de la Empresa Privada, con Doctrina Solidaria, como reza un eslogan de la CEOSP”. Tal es lo que Miguel conserva en su memoria, que durante la muestra de fotografías históricas exhibidas en el marco de los festejos, “miraba las imágenes de todos y me di cuenta que conocí a cada uno”, dice con orgullo.
A menos que cambie la ley, es imposible que su caso se vuelva a repetir, ya que no se pueden cumplir 50 años de servicio debido a que en la actualidad se comienza a trabajar a los 18 y la jubilación es a los 65 años. “Fue muy grato compartir el trabajo con tanta gente, y ver crecer a la Cooperativa. Ver cómo avanzó la tecnología en la empresa, apreciarlo desde adentro fue hermoso”, asegura.
Hubo también situaciones tristes que De Lellis recuerda, como fue el primero y último accidente grave durante el manejo de electricidad, sufrido por “Pocho” Orofino, quien quedó parapléjico al caer de una escalera cuando se encontraba atendiendo la red. El 2º accidente, también imborrable, se registró hace 2 años, pero no tuvo que ver con electricidad, y fue la muerte de Carlos Testoni, al volcar en una camioneta cuando se dirigía a atender un reclamo en la zona rural.
Otra situación compleja que afrontó Miguel De Lellis, fue una causa penal por su presunta responsabilidad en una situación ocurrida cuando era gerente y aunque “Estaba tranquilo y tenía la conciencia limpia de que no había hecho nada perjudicial, fue angustioso pasarlo, sobre todo para mi familia. Por la causa declaré una sola vez, dictaminaron mi inocencia, y quedé sobreseído junto con otros compañeros que tampoco tenían nada que ver”, explica serio.

Hoy en día se encuentra a gusto dentro de la CEOSP, pero el año que viene llegará el tiempo de retirarse al cumplir los 65 años. “Fue muy linda la experiencia y me va a costar abandonarla, porque vi a la Cooperativa crecer,  luchar y salir adelante, se trata algo más que mi segunda casa, como dijo un jefe de administración que tenía 40 años de servicio, es mi primer hogar, porque pasé más tiempo acá que en mi casa”, fundamenta  De Lellis poseedor de una trayectoria única.