Trayectoria
San Antonio de Areco. El 26 de agosto, la Cooperativa de Provisión de Electricidad, Obras y Servicios
Públicos (CEOSP), cumplió sus 80 años de vida. Durante esta celebración, que se
extendió varios días e incluyó múltiples actividades, entre ellas el homenaje a
empleados distinguidos por su trayectoria y labor desarrollada en la
Institución. Se destaca el caso de Miguel Ángel De Lellis por sus 50 años de
servicio, que comenzaron a contarse aquel 1º de abril de 1963 cuando ingresó a
la Cooperativa Popular de Luz y Fuerza, que en el año 1974 se constituiría como
CEOSP.
En su época de adolescente De Lellis con apenas 14
años pensaba ser arquitecto, pero abandonando los estudios, y dejando de lado
una futura carrera superior, se dedicó plenamente a trabajar. “Me ofrecieron el
puesto y acepté porque era primordial, y porque entrar a la Cooperativa en ese
entonces era como ingresar hoy a Microsoft, por la moderna tecnología que
disponía para esa época. Era impresionante. Hasta hoy conservo el 1º recibo de
sueldo, que recibí en el correo”, indica con orgullo.
Al pasar el tiempo, Miguel conociendo los detalles
del funcionamiento de la empresa,
progresó, ascendió en su categoría y asumió distintas responsabilidades,
pasando primero a tomar estado de los medidores de cada domicilio con papel y
lápiz en mano. Más tarde, alrededor del año `70, cuando la Cooperativa adquirió
la primera computadora, De Lellis fue nombrado Jefe de Cómputos, y
posteriormente Jefe de la Administración. Por algún tiempo, además, tuvo a
cargo la gerencia interina de la institución.
Miguel De Lellis explica que, “Fueron tiempos muy
duros, el Consejo no quería poner a una nueva persona en ese puesto, querían
alguien que conociera el manejo desde adentro. Se vivía la superinflación y
había que aumentar las tarifas en un 245% mensual para mantener el ritmo y no
desinvertir.”, a lo cual agrega que se comentaba entre las autoridades, “Que
iban a cerrar todas las cooperativas. Por suerte obtuvimos más tarde el título
de distribuidores de energía, y eso nos dio mayor tranquilidad”, justifica.
En 50 años, participó y convivió de
múltiples actividades con muchos compañeros. Es la única persona que tuvo la
posibilidad de trabajar y conocer a todos los presidentes del Consejo
Administrativo y demás integrantes de la CEOSP, se trata de cargos “que siempre
fueron ad honorem, y solamente por sentir a la Cooperativa como propia mucha
gente pone el hombro integrando la Comisión que rige los destinos de la Empresa
Privada, con Doctrina Solidaria, como reza un eslogan de la CEOSP”. Tal es lo
que Miguel conserva en su memoria, que durante la muestra de fotografías
históricas exhibidas en el marco de los festejos, “miraba las imágenes de todos
y me di cuenta que conocí a cada uno”, dice con orgullo.
A menos que cambie la ley, es imposible
que su caso se vuelva a repetir, ya que no se pueden cumplir 50 años de
servicio debido a que en la actualidad se comienza a trabajar a los 18 y la
jubilación es a los 65 años. “Fue muy grato compartir el trabajo con tanta
gente, y ver crecer a la Cooperativa. Ver cómo avanzó la tecnología en la
empresa, apreciarlo desde adentro fue hermoso”, asegura.
Hubo también situaciones tristes que De
Lellis recuerda, como fue el primero y último accidente grave durante el manejo
de electricidad, sufrido por “Pocho” Orofino, quien quedó parapléjico al caer
de una escalera cuando se encontraba atendiendo la red. El 2º accidente,
también imborrable, se registró hace 2 años, pero no tuvo que ver con
electricidad, y fue la muerte de Carlos Testoni, al volcar en una camioneta
cuando se dirigía a atender un reclamo en la zona rural.
Otra situación compleja que afrontó Miguel
De Lellis, fue una causa penal por su presunta responsabilidad en una situación
ocurrida cuando era gerente y aunque “Estaba tranquilo y tenía la conciencia
limpia de que no había hecho nada perjudicial, fue angustioso pasarlo, sobre
todo para mi familia. Por la causa declaré una sola vez, dictaminaron mi
inocencia, y quedé sobreseído junto con otros compañeros que tampoco tenían
nada que ver”, explica serio.
Hoy en día se encuentra a gusto dentro de
la CEOSP, pero el año que viene llegará el tiempo de retirarse al cumplir los
65 años. “Fue muy linda la experiencia y me va a costar abandonarla, porque vi
a la Cooperativa crecer, luchar y salir
adelante, se trata algo más que mi segunda casa, como dijo un jefe de
administración que tenía 40 años de servicio, es mi primer hogar, porque pasé
más tiempo acá que en mi casa”, fundamenta
De Lellis poseedor de una trayectoria única.
